Investigadores israelíes y franceses analizaron el texto grabado sobre la Estela de Mesha, piedra descubierta en 1868 en el actual territorio de Jordania pero con origen alrededor del 850 antes de Cristo (a.C.), que sugeriría que Balac, rey bíblico archienemigo de los antiguos hebreos, sí habría existido.

Según el diario israelí Haaretz y la revista del Instituto de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv, los investigadores Israel Finkelstein, Nadav Na’aman y el biblista Thomas Römer, este último de la Universidad de Lausana en Francia, analizaron el texto escrito en alfabeto paleohebreo.

Lo que dice el códice

Aunque el texto está incompleto, con ayuda de nuevas fotografías de alta resolución de esa impresión y de la misma estela, los académicos hallaron en varias ocasiones sobre la línea 31 referencias a “Balac” y a Horonaim, un lugar citado en la Biblia: “Por lo tanto, podría ser una personalidad histórica y no una figura inventada”.

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