Con el objetivo de explorar la comedia como género y herramienta para generar experiencias tangibles sobre el escenario, surge Banana Teatro, un colectivo de siete estudiantes de la Escuela de Teatro, Danza y Música de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

“Somos un montón de artistas muy jóvenes y confundidos que deseamos hacer teatro que no parezca teatro y proponer historias que vengan de lugares extraños”, comenta en entrevista Irving Toledano, integrante de la agrupación.

En una primera etapa, dice el entrevistado, su objetivo fue mostrar lo aprendido en las aulas ante el público, sumando la intuición de cada participante. Como grupo, vieron una gran riqueza en lo que los no actores proponían, al no estar encadenados o ligados a ciertas técnicas, “era más bien basado en su intuición o en experiencias muy personales que fluían con entusiasmo”.

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Y agrega, “la mitad de los integrantes de Banana Teatro son creadores no profesionales que se desempeñan en otras disciplinas como la sicología, arquitectura, nutrición, informática y nutren cada proyecto con perspectivas científicas y humanistas”.

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Aún como estudiantes, el colectivo Banana Teatro presentó su primera obra en julio de 2015, titulada Más pequeños que el Guggenheim, de Alejandro Ricaño, abriendo así su camino, el cual, si bien sigue en etapa experimental, ha sido del agrado del público, lo que les ha permitido presentarse en diferentes espacios de Morelos.

Además, ha participado en festivales nacionales como el Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro, organizado por del Instituto Internacional del Teatro (ITI) Unesco, el Foro Uno, Dos, Tres por las Artes y los Martes de Teatro de la Secretaría de Turismo y Cultura de Morelos.

En su repertorio se encuentran obras como Un día nublado en la casa del Sol, de Antonio Algara; Tiempos Modernos, de Alejandro Licona; El Monólogo de la Lechuga, de Israel G. Rojas, y Cuando el peregrino nos alcance, una pastorela de Francisco Olivié. También han creado lo que ellos consideran mezclas de Un Dios Salvaje, de Yasmina Reza, y The Breakfast Club, de John Hughes.

En 2020, estrenaron El llamado del cenzontle, de Juan Alberto Mora, aprovechando los recursos de la digitalidad ante el confinamiento “ese mismo año la Secretaría de Turismo y Cultura de Morelos nos comisionó el montaje Tlatoani, las muertas de Suárez, como un homenaje luctuoso a Juan Tovar, narrador y dramaturgo poblano, fallecido en 2019”.

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