Un acercamiento a la oralidad, como un arrullo o la sensación de estar acompañado, es lo que brindan los relatos grabados en audio, los cuales son otra forma de acercarse a la literatura, opina la escritora Ave Barrera, quien participa en la serie Nosotras, las otras, en la que cinco cuentistas presentan textos en voz de igual número de mujeres.

En entrevista, la también editora expresa que es una acción relacionada con lo narrativo, experiencia en la que la voz “nos lleva de la mano a este universo literario. Me parece de mucha calidad y muy confortable, aunque son dos aproximaciones diferentes a la escritura”.

Considera, “no es un espacio de silencio, sino donde se da lugar a la empatía; nos estamos poniendo en el lugar del otro por medio del ejercicio de escucha”.

Mala hierba es el título con el que Ave Barrera colabora para la serie de podcasts o grabaciones de audio para la plataforma Himalaya Latinoamérica, donde cada martes se estrena un archivo para su reproducción a través de dispositivos móviles.

La narración es sobre una joven que va plantando un jardín de las supuestas malas hierbas donde su padre alguna vez cultivó un jardín paradisíaco, de acuerdo con los cánones de lo convencional. En el relato, una voz interior de una persona muy restringida por la religión, critica a los formatos que sustentan el criterio patriarcal y hegemónico muy recalcitrante, explica Barrera.

La autora jalisciense (Guadalajara, 1981) exalta que “no estamos solas”; quienes integran la nueva generación de plumas femeninas “no estamos guardadas en casa, escribiendo para nosotras mismas, sino que hay muchas interesadas en escuchar nuestra voz y darle su lugar”.

En su opinión, el machismo en la literatura sigue muy presente. Al mismo tiempo, le llena de esperanza que las autoras de la generación actual “estamos viviendo nuestra experiencia, muy distinta a escritoras como Rosario Castellanos, Guadalupe Dueñas, Amparo Dávila o Inés Arredondo”, a quienes considera una especie de madres literarias. “Generalmente, escribían solas, de manera aislada, sin contacto con otras colegas”.

Actualmente, se tejen redes entre nosotras, al saber que hay más interesadas en la lucha feminista y en dar voz. “Hemos creado una forma de acompañamiento, estamos rodeadas de quienes nos leen, nos escuchan y a quienes leemos también”.

Narraciones que trasladan a otros mundos

En su colaboración para la plataforma de paga Himalaya participa con otras autoras que con sus cuentos “trasladan a otros mundos”, con temáticas de todo tipo, como migración, discriminación, casas embrujadas o el dolor por las separaciones. Las otras creadoras son Jumko Ogata, Eréndira Derbez, Luisa Iglesia y Gabriela Damián. Sus palabras cobraron vida en las voces de Cristina Tenorio, Mónica Alfaro y Gina Jaramillo. La aplicación china, en su versión para nuestro continente, comparte audios sobre ciencia, cultura y literatura, después de una suscripción.

Un aspecto fuera de lo convencional sobre la propuesta, destaca Barrera, fue la remuneración por el texto por encargo, algo poco común en México. “En un mundo ideal deseamos que nos paguen por escribir, que no es la gran panacea, pero recibir una retribución monetaria por el trabajo literario es muy importante, significa ser parte de una economía cultural” y estar fuera del “pásame un texto como amigos” tan común. Trabajar con ese modelo “buena onda”, aunque implica mucho amor al arte, es poco profesional.

Por otra parte, formatos como el audiolibro son un concepto de literatura que se vive gracias al oído, es una compañía mientras se maneja, en el tráfico, o se lavan los trastes. En estos meses de sobrecarga de trabajo que ha generado el home office, “podemos ponernos los audífonos y salir a caminar para darle otra dimensión corporal a la literatura”.

Asimismo, “es una forma de fomento, porque hay personas que no tienen un momento de respiro para sentarse a abrir un libro, para el ejercicio silencioso de la lectura. Con los podcasts, la voz en alto va narrando una historia y te sumerge en el relato de manera muy sabrosa, un poco parecido al acto infantil de cuando nos leía nuestra abuelita”.

Premiada por su novela Restauración (2019), Ave Barrera también coordina la colección Vindictas que publica la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la cual rescata las voces del género femenino que quedaron en el olvido, no por falta de calidad, sino porque fueron silenciadas al no pertenecer al canon masculino.

“Hay un fenómeno global que está surgiendo con el impulso de las voces auténticas de las más marginadas, aunque está el otro lado, el llamado pinkwashing (o lavado rosa), que aprovechan las empresas o campañas políticas para hacer uso a partir de los planteamientos feministas.”

Las mujeres silenciadas en el pasado ahora florecen en el jardín de malas hierbas, con voces que acompañan a través del oído.

“Ya no estamos solas”, sostiene Ave Barrera.

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