El Conjunto Conventual Franciscano y Catedralicio de Nuestra Señora de la Asunción, ubicado en Tlaxcala, se incluirá este martes en la lista del patrimonio mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).

El Comité del Patrimonio Mundial del organismo aprobó que el conjunto del sitio franciscano fuera agregado como extensión al bien en serie, reconocido desde diciembre de 1994, bajo la declaratoria Primeros monasterios del siglo XVI en las laderas del Popocatépetl.

El anuncio se realizará hoy durante los trabajos de la 44 reunión del Comité del Patrimonio Mundial en Fuzhou, China.

Luego de su presentación en el pleno de la asamblea para discutir los detalles de la anexión, la única que solicitó México este año, es casi seguro que se agregará el sitio a la declaratoria prexistente Primeros monasterios del siglo XVI…, dijeron a La Jornada fuentes de la Secretaría de Cultura (SC) federal y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La propuesta sobre el conjunto ubicado en Tlaxcala apela al criterio II de la lista de la Unesco: “Atestiguar un intercambio de valores humanos considerable, durante un periodo concreto o en un área cultural del mundo determinada, en los ámbitos de la arquitectura o la tecnología, las artes monumentales, la planificación urbana o la creación de paisajes”

Así como al IV: “Ser un ejemplo eminentemente representativo de un tipo de construcción o de conjunto arquitectónico o tecnológico, o de paisaje que ilustre uno o varios periodos significativos de la historia humana”.

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La SC difundió que Icomos (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios) Internacional “ha considerado que la extensión propuesta cumple con el argumento central de los mismos y la incorporación del conjunto mejorará la justificación de los Primeros monasterios del siglo XVI en las laderas del Popocatépetl”.

En la actualidad, la Unesco describe que este bien seriado “comprende 14 monasterios en perfecto estado de conservación. Estos edificios son representativos del modelo arquitectónico adoptado por los primeros misioneros –franciscanos, dominicos y agustinos– que evangelizaron a las poblaciones indígenas en el siglo XVI.

“Son también ejemplo de una nueva visión de la arquitectura, en la que los espacios abiertos cobran nueva importancia. Ese modelo ejerció gran influencia en todo el territorio de México y más allá de sus fronteras.”

El Comité del Patrimonio Mundial recomienda que el Estado mexicano presente en máximo dos años, a partir de la aprobación, un ajuste territorial de límites, ahora de casi 21 hectáreas, y de la zona de amortiguación del sitio, que es de 19 hectáreas, debido a la inclusión del conjunto conventual y catedralicio.

Además, propone otros ajustes como, para la protección de evidencias arqueológicas incluso en zonas ahora ocupadas por edificios más recientes, hacer cambios para la observación de y hacia el monasterio; sustituir el sistema eléctrico lo antes posible, y la instalación de un sistema eficaz de prevención de incendios.

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