A través de una carta, Alejandra Frausto Guerrero apela a evitar que se repita una afectación a la cultura de México
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, envió una carta dirigida a la marca de diseño australiana Zimmermann, solicitando trabajar en un nuevo modelo de relación entre las empresas y las comunidades originarias, en un plano de respeto, dentro de un marco ético.

“La Secretaría de Cultura se pronuncia por respetar y garantizar la protección del patrimonio cultural inmaterial de los pueblos y comunidades indígenas. Invito a la marca Zimmermann a desarrollar un trabajo respetuoso con las comunidades indígenas dentro de un marco ético que no socave la identidad y la economía de los pueblos, apegado siempre a un comercio justo que coloque a los creadores indígenas, empresarios y diseñadores en igualdad de condiciones”.

Te puede interesar: Denuncian “plagio” a huipiles oaxaqueños por parte de una marca australiana

Esto, luego de que se diera a conocer que en su colección ZimResortSwim21, la empresa fundada por las hermanas Nicky y Simone Zimmermann, diera a conocer una túnica que lleva por nombre Riders Panelled Tunic Dress, la cual retoma elementos distintivos que las mujeres de Huautla de Jiménez, Oaxaca, utilizan en sus prendas; la figura del ave incorpora elementos de la naturaleza y medio ambiente, con elementos de su entorno, explica el texto.

Destaca que el retiro de la venta al público de la pieza y la petición de disculpa que ofreció la marca en sus redes sociales abren un camino positivo, “nos conduce a apelar a la responsabilidad social y al prestigio internacional que precede a la marca Zimmermann, para evitar que se repita una afectación a la cultura en México”.

La carta es una más de las acciones que la Secretaría de Cultura del Gobierno de México ha realizado por la defensa del patrimonio cultural de las comunidades indígenas para evitar el plagio de sus elementos de identidad por parte de empresas nacionales y trasnacionales.

Cabe recordar que la Secretaría de Cultura encabeza la defensa del patrimonio cultural de las comunidades, en la que participan las Secretarías de Economía, Relaciones Exteriores, y Medio Ambiente; el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, el Instituto Nacional del Derecho de Autor, así como la Comisión Nacional de Derechos Humanos, entre otras instituciones.

Entre las acciones recientes, en conjunto con las Secretarías de Economía, y de Hacienda y Crédito Público, se impulsó la participación de creadoras en la iniciativa MujerExportaMx, donde participaron en rondas de negocios con empresas establecidas al norte de América, en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

En noviembre pasado, la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, envió una carta a la diseñadora Isabel Marant para solicitar una explicación sobre el uso de elementos culturales de pueblos originarios de México que utilizó en los diseños de su colección ETOILE OTOÑO-INVIERNO 2020-21. En ese documento también se recordó que en su colección Etoile Primavera-Verano 2015, incorporó diseños de las mujeres mixes de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca.

Además, se diseña una propuesta de instrumento jurídico vinculante que permita proteger a nivel internacional la propiedad intelectual de los conocimientos tradicionales de las comunidades indígenas, con el que nuestro país estará a la vanguardia del debate global de apropiación cultural, el cual se presentará a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Con este propósito, en diciembre pasado, de la mano de la representación de México ante los Organismos Internacionales en Ginebra, Suiza, de la Organización de las Nacionales Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se diseñó una ruta de trabajo, la cual considera, entre otros puntos, reforzar la legislación mexicana, y presentar una petición formal a la Unesco para impulsar un proceso de reflexión internacional sobre aspectos éticos en torno a la apropiación cultural indebida y la remuneración justa a las comunidades portadoras sobre el uso de sus elementos culturales.

Publicidad