El artista y académico Héctor Vinicio Reyes Contreras fue nombrado recientemente director del Instituto de Artes Plásticas (IAP) de la Universidad Veracruzana (UV) y destacó que este año la entidad académica cumple 40 años, mismos que se han caracterizado por una preocupación de amalgamar dos grandes vertientes: el desempeño académico y el artístico.

Héctor Vinicio Reyes, adscrito desde 2004 al IAP, es egresado de la UV y Maestro en Estética y Arte por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; ha acreditado distintos cursos en el país y en el extranjero, en la institución fue director de la Facultad de Artes Plásticas.

Además, ha participado en eventos internacionales, sobre todo en Cuba y Argentina, países en los que ha donado obra muralística; asimismo, ha expuesto su obra en más de 70 ocasiones.

“Desde que ingresé a la Universidad Veracruzana no he dejado de aplicar la docencia. Lo cual es para mí muy importante. Me considero un profesional de las artes plásticas, experiencia que a su vez considero fundamental para ser transmitida como parte importante en el aprendizaje de los estudiantes.”

El funcionario universitario puso énfasis en el desempeño académico y artístico del IAP: “Cada vez más se han venido delineando estrategias para que esta relación potencie y no inhiba la creación artística, que es el fundamento desde el cual consideramos deben proyectarse los resultados de las actividades que realizamos; cuyo cauce se relacione con procesamientos cognitivos o investigativos que constantemente dinamicen las concepciones de nuestro quehacer, que deriven y enriquezcan la enseñanza para nuestros estudiantes y alienten más efectivamente la relación sensitiva con el entorno social, lo cual no ha sido fácil dada la característica de inherencia de libertad que caracteriza la actividad artística”.

Para él, la tarea que considera central es la de crear una planeación más sólida de tal perfil, en la que se logre aterrizar esa característica propia y distintiva de investigación-creación, y de cómo la llevan a cabo.

Ello implica una serie de estrategias para la conformación y desarrollo de proyectos vinculados, los cuales están relacionados no sólo con un cambio de actitud y miras, también es necesaria infraestructura física y equipamiento, como talleres –y que éstos puedan ser utilizados por académicos del IAP, pero también por invitados de otras universidades, artistas independientes y como sedes de cursos para estudiantes.

“Partiremos de rescatar, incentivar o proponer nuevas alternativas, además de aspectos que históricamente han sido positivos en el comportamiento del IAP en cuanto su proyección como parte de la Universidad, y tratar de superar aquellos que afectan y han conllevado cierto tipo de anquilosamiento.”

Por ello, “debemos, entonces, hacer una revisión de los estándares de nuestros objetivos y resultados, diversificar el perfil de ingreso de académicos-artistas, con un carácter mayormente interdisciplinario y contemporáneo, hacer efectiva la diversificación hacia actividades como la docencia, gestión, tutorías y trabajo colegiado, entre otras iniciativas; finalmente, como creadores tratar de ampliar el horizonte de nuestra presencia en espacios de mayor exigencia”.

Entre los retos que Héctor Reyes ve para las artes plásticas en la entidad, más allá de la UV, citó la disminución de los apoyos para que se dinamicen los procesos y se siga teniendo una importancia y renombre en el país.

“La cultura, de todas maneras, no para, porque individual o colectivamente, debido a estas crisis generales del país que enfrentamos, los artistas no dejan de buscar vías para expresarse. Esto lo considero importante: la cultura no se detendrá, el arte va a continuar, pero es sumamente importante la relación con las instituciones.”

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