El músico mexicano Carlos Santana produjo el documental “Dolores” porque quería que se supiera sobre la vida de Dolores Huerta, brazo derecho de César Chávez, defensor de los trabajadores agrícolas migrantes en Estados Unidos.

“Dolores” fue proyectado en el festival de documentales “Hot Docs”, que se está realizando en Toronto hasta el 7 de mayo.

Dolores Huerta nació en 1930 en Dawson, Nuevo México. Su padre fue un trabajador agrícola y sindicalista. Siendo muy joven contribuyó a crear el Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW) y a luchar por sus derechos.

Sus 11 hijos no le impidieron que se uniera a las marchas y movilizaciones a favor de los derechos de los jornaleros, por mejores condiciones laborales y contra el uso de pesticidas.

Los videos y fotos de este documental, dirigido por Peter Bratt, la muestran codo a codo con los dirigentes de UFW, dirigiendo discursos a las masas y recibiendo los cachazos de la policía estadunidense, que le rompieron costillas y la inmovilizaron unos días en el hospital.

Esta incansable mujer, feminista y que ahora tiene 86 años, continúa organizando comunidades y siendo motivo de inspiración de nuevas generaciones de latinoamericanos.

En uno de sus discursos contra el candidato Donald Trump afirmó que “los republicanos odian a los latinos”, lo que le costó el boicot en algunas escuelas de California.

El exsenador Robert F. Kennedy reconoció la ayuda de Dolores en su triunfo en las elecciones demócratas primarias de California en 1968, horas antes de que fuera asesinado en Los Ángeles.

El documental de 98 minutos incluye las voces de Hillary Clinton, Barack Obama, Bill Clinton, de otros miembros del UFW.

Al entregarle en 2012 la Medalla Presidencia de la Libertad, el presidente Obama reconoció que “le robó” el slogan a Dolores, quien en repetidas ocasiones decía en los mítines: “Sí se puede, sí se puede”.

La propia Dolores explica por qué se retiró del sindicato luego de que falleció César Chávez, quien para ese entonces ya era su cuñado.

Los hijos de Dolores recuerdan con añoranza las pocas horas que tuvieron a su madre, quien siempre andaba visitando granjas, en reuniones sindicales y en manifestaciones. Sin embargo, los ahora convertidos en abogados, activistas y defensores comunitarios, reconocen el ejemplo de su madre y la entienden.

El documental está impregnado de música latina e incluye piezas de Carlos Santana. Música latina y movimientos sociales chicanos resonaron en las pantallas de las salas canadienses, cuyo público respondió con aplausos.

El festival de documentales “Hot Docs”, el más importante de Norteamérica, tiene carácter competitivo y proyecta 230 documentales de 58 países en 12 programas.

México está presente con las cintas “La libertad del diablo”, de Everardo González, y “En la esquina del mundo”, de Mariano Rentería.

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