Money monster habla de la televisión, gira alrededor de ese medio de comunicación…a veces. Y por lo tanto sugiere de entrada una pregunta evidente: ¿Es la pequeña pantalla la responsable de que Donald Trump pueda ser presidente de Estados Unidos?. Una cuestión que George Clooney, protagonista de “Money monster”, de Jodie Foster, presente en Cannes, tomó por los cuernos. “Primero, Donald Trump no va a ser presidente. Eso no va a pasar”. Y luego se extiende un poco más en su respuesta en relación al filme de Foster: “Money monster” señala el peligro evidente, al menos en Estados Unidos, de transformar la información en espectáculo. Cuando a Trump se le hagan las preguntas adecuadas se verá hasta dónde llega en sus respuestas. Hasta ahora no se le han hecho. Estados Unidos no se va dejar llevar por el miedo. “Money monster” es un filme que hace las preguntas adecuadas”, dijo el actor, junto a Foster.

Sólo tenía trece años cuando Jodie Foster pisó Cannes por primera vez. Era la joven estrella de “Taxi driver”. Cuarenta años después, y con dos Oscar en su haber, Foster vuelve a la Croisette con “Money monster”, su cuarto filme como directora, una historia tan emocionante como emotiva sobre los sótanos oscuros de la economía globalizada.

Con el fondo abstracto los tejemanejes hechos de algoritmos informáticos y cifras abstractas. “Quería hablar de la economía”, dice la actriz y directora. “Explorar sus consecuencias cuando se entrelaza con la tecnología. y de la rabia que la gente siente -que todos sentimos- frente a los abusos del sistema”. Sin olvidar tampoco nuestra propia responsabilidad. No nos quejamos cuando las cosas van bien; sólo cuando salen mal”. ¿Un tema árido?

Gracias a que la directora, y a un buen guión, no lo es. Es más bien una parábola. Foster estira su varita mágica y los fríos datos se transforman, en sus manos, en un drama humano y próximo, en la estela de los viejas películas de Frank Capra. En una denuncia de la indefensión de la gente común en medio de un mundo corporativo y abstracto, servido como un emocionante thriller. “Es un thriller con muchas capas”, dice Foster, que confiesa su admiración por Almodóvar, Jarmush y tantos otros directores habituales en Cannes.

“Quise hacer este filme porque se dan cita en el dos elementos que a veces consideramos opuestos. “Tiene un guión inteligente, espero. Y una voz propia, como las películas de antes, que no descuidan su deseo de ser populares. “Money monster” es, a la vez, un thriller, con ritmo, interesante”, dice, y la referencia inmediata en “Tarde de perros” (1976), de Sidney Lumen, “Mad city”, (1998), de Costa-Gavras y la más evidente: “Network” (1977), también de Sidney Lumet. “Eran películas que querían ser populares, pero al mismo tiempo hacer pensar y sentir. “Money monster”,en mi modesta opinión, es un filme perfecto para Cannes y me siento halagada de estar junto a esos directores que admiro”, dijo la actriz.

No está Jodie Foster sola en el empeño. Le acompañan George Clooney y Julia Roberts, junto al joven Jack O’Connell, Cairina Balfe, y Dominic West. Clooney, en el filme, encarna a un colorista director y presentador de un programa que convierte sin escrúpulos la economía en un espectáculo televisivo. Un tipo supuestamente superficial y sin sentimientos, raptado a punta de pistola en directo, con las cámaras funcionando, por un “cliente insatisfecho”, un joven que lo ha perdido todo (O’Connell). “La fama puede convertir en un tipo vanidoso y vulnerable a la vez”, dijo el actor, en referencia a su personaje que tiene algo de caricatura. “Creerte el más listo de la habitación cuando eres el más bobo, como muchos de los personajes que he interpretado para los Hermanos Coen. Yo intento escapar de ese peligro prestando atención a las cosas que pasan en el mundo y a la gente que me rodea”, concluyó.

El rapto pone en marcha el drama, con la maquinaria policial lanzada y la investigación periodística paralela, que comanda el personaje de Julia Roberts, la directora del programa en cuestión. Para Julia Roberts es la primera vez en Cannes. “Estoy encantada de estar en una lugar donde el cine se vive con tanta locura y pasión”, dijo. “Es un sueño convertido en realidad”.

Fuente La Vanguardia

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