Un total de 127 grabados en diferentes técnicas, 74 documentos y fotografías, así como una prensa litográfica y tipográfica, que explican la labor de la Sociedad Mexicana de Grabadores, fueron reunidos en una exposición homónima que a partir de mañana abre sus puertas en el Museo Nacional de la Estampa (Munae), en esta capital.

Titulada “La Sociedad Mexicana de Grabadores (1947-1971). Una plataforma para la promoción y difusión de la Estampa”, la exhibición es resultado de una investigación de cuatro años de Eduardo Espinosa Campos, investigador del Centro Nacional de Investigación, Documentación y Formación de Artes Plásticas (Cenidiap).

Constituye la primera revisión histórica del desarrollo de dicha Sociedad, el cual partió de un ejercicio de investigación artística y documental que contribuye a la reconstrucción de un capítulo representativo y poco abordado de la historia del arte gráfico mexicano.

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Al mismo tiempo trae al presente los nombres de sus integrantes, cuyas carreras hicieron múltiples aportaciones, tanto técnicas como artísticas, de indiscutible valor.

“Nunca antes se había hecho una exposición de la Sociedad de Grabadores hasta ahora”, dijo el curador Espinosa Campos, al tiempo que aclaró que la Sociedad tuvo una amplia labor de difusión centrado en la promoción y difusión del grabado.

La muestra está integrada por tres núcleos temáticos: Fundación y organización de la Sociedad Mexicana de Grabadores; Vínculos con agrupaciones como la Escuela de las Artes del Libro, el Taller de Gráfica Popular y el Instituto Nacional de Grabadores; y el tercero, aborda la Promoción y difusión del grabado.

De acuerdo con el investigador, a lo largo de 24 años, la Sociedad logró reunir a 47 grabadores nacionales y extranjeros, “de tal suerte que fue una agrupación importante y atractiva para muchos de los artistas de la época, además fue la agrupación de grabadores que reunió al mayor número de mujeres”.

Destacó que el grabado, a diferencia de la pintura, no tenía el suficiente espacio oficial en galerías o museos.

De hecho, abundó, una de las contribuciones de la Sociedad fue haber participado en dar a conocer y revalorar la presencia del grabado como una técnica artística dentro de lo que es el arte.

“En total se realizaron 70 exposiciones a lo largo de 24 años, lo cual habla de una gran actividad, además de que promovieron el grabado, pues no sólo se dedicaron a difundir la obra de sus propios miembros socios, sino que también realizaron exposiciones de otros artistas.

“Entonces hablamos de una labor de rescate de ellos mismos, y de dar una presencia importante al grabado”, expresó.

En su opinión, la aportación radica en que gracias a la Sociedad, junto con el Taller de Gráfica Popular, se crearon los salones del grabado en el Instituto Nacional de Bellas Artes; éstos que anteceden a los de pintura y escultura, destacó.

Explicó que desde su fundación en 1947, la Sociedad logró reunir a algunos de los más importantes grabadores mexicanos del siglo XX como Abelardo Ávila, Angelina Beloff, Pedro Castelar, Fernando Castro Pacheco, Loca Cueto y Manuel Echauri.

También figuran Óscar Frías, Ángeles Garduño, Amador Lugo, Francisco Moreno Capdevila, Susana Neve, Isidoro Ocampo, Mariano Paredes, Feliciano Peña, Julito Prieto y Ángel Zamarripa.

Del mismo modo, destacaron en la Sociedad, como miembros honorarios Carlos Alvarado Lang, Francisco Díaz de León y Gabriel Fernández Ledezma.

La muestra combina una técnica gráfica con la fotografía, además de que se podrán apreciar técnicas tradicionales como: xilografía, litografía, grabado en metal, agua fuerte, agua tinta, entre otras.

Paralelo a la exhibición y como parte del programa Foro gráfico, el Museo Nacional de la Estampa presentará “Territorio y representación”, el trabajo reciente de Coral Revueltas, a través de una serie de estampas; y quien partió del concepto mapa, en tanto sistema de representación espacial y como motivo temático y formal para el desarrollo de su propuesta artística.

Fuente Notimex

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