Figura destacada de los movimientos vanguardistas del siglo XX, el novelista, dramaturgo, poeta, ensayista y cineasta francés Jean Cocteau, es recordado este 5 de julio a 118 años de su nacimiento, por obras como “Le secret professionnel” (1922), “La voz humana” (1930) y “Los padres terribles” (1938).

Cocteau nació el 5 de julio de 1899 en Maisons-Laffitte, criado por una madre sobre protectora el artista nunca logró un desempeño escolar regular debido a su falta de interés.

Según el portal “Biografías y vidas”, al morir el padre del escritor, su familia se mudó a la casa de su abuelo, quien lo acercó a las obras de Ludwig Van Beethoven, Hector Berlioz y Richard Wagner.

De acuerdo con información de la Enciclopedia Británica, al ser miembro de una familia burguesa parisina sólida, el novelista estuvo interesado en la música, la pintura y la literatura.

Comenzó a escribir en 1908 consolidándose así como joven prodigio de la poesía tras haber sido presentado en una “Matinée Poética” por Edouard de Max, gracias a ello publicó un año más tarde su primera compilación poética “La Lampe d´Aladin”.

En 1909 ingresó al mundo del ballet debido a su amistad con Serguei Diaguilev y la revelación de los ballets rusos, mismos que en 1917 ofrecieron la primera representación de “Parade”, ballet que provocó escándalo y fue realizado por Cocteau, Erik Satie y Pablo Picasso.

Un año después, publicó “La Lampe d´Aladin” y con ella daría paso a obras como “Príncipe frívolo” y “La Danse de Sophocle”, de 1910 y 1912, respectivamente. Luego escribiría “Le secret professionnel” (1922), un tratado de arte poético de gran profundidad.

El fecundo novelista escribió obras para teatro como “Antígona. Los novios de la Torre Eiffel” (1923) y “La voz humana” (1930), entre muchas otras.

Destacan también, en poesía “La Oda a Picasso” (1919), “Plain-Chant” (1923), “La crucifixión” (1946), “Cérémonial espagnol du phénix, suivi de La partie d’échecs” (1946) y “Requiem” (1962), entre otras.

En novela, entre las más famosas están “Thomas l’imposteur” y “Le Grand Écart” (1923), “La Fin du Potomak”, de 1940, y “Les deux travestis”, de 1947.

Según la Enciclopedia Británica, durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Cocteau fungió como conductor de ambulancias y, en consecuencia, las experiencias que recopiló durante ese periodo, fueron utilizadas en su novela “Thomas l’imposteur” (1923; Thomas el impostor o El impostor).

Al ser un defensor y portavoz de músicos jóvenes, Cocteau fue nombrado “The six”, señala el portal “jeancocteau.net”. También fue director de cine y rodó su primera película en 1930, bajo el título de “Le sang dun poète”.

Fue un destacado guionista de cine, ejemplo de ello fue la adaptación de “La bella y la bestia” (1945), “El águila de dos cabezas” (1948) y “El testamento de Orfeo” (1960), aunque sus dos obras de mayor relevancia se dieron en el periodo de la posguerra con “La Difficulté dêtre” (1947) y “Le Journal dun inconnu” (1952).

Fue nombrado presidente de la Unión de escritores y compositores, y en 1953 se realiza una exposición de sus pinturas, dibujos y tapices en la galería Ponchettes en Niza.

Cocteau fue elegido miembro de la Academia francesa en 1955 y dos años después se convirtió en miembro honorario del Instituto Nacional de Artes y de Letras de Nueva York.

El 11 de octubre de 1963, horas después de enterarse de la muerte de Edith Piaf, Jean Cocteau murió de un infarto al miocardio. Su casa está abierta al público que desee conocer allí una importante colección de sus obras y memorabilia.

 

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