La Galería “Fernando Vilchis” del Instituto de Artes Plásticas (IAP) de la Universidad Veracruzana (UV) alberga la exposición Notas sobre algo que no existe, de Emmanuel Yost, estudiante de la Facultad de Artes Plásticas de esta casa de estudio, la cual permanecerá hasta el 15 de diciembre de este año y podrá visitarse de nuevo a partir del 3 de enero de 2018.

Emmanuel es originario de Oaxaca. A corta edad inició su formación artística en el Taller de Artes Plásticas “Rufino Tamayo”, donde se enfocó en desarrollar trabajo de litografía, xilografía y grabado de metal.

Contó que dedicarse a la gráfica fue una cuestión del destino. En una ocasión que caminaba por las calles de Oaxaca vio ese taller y de inmediato le llamó la atención, en especial por las prensas utilizadas, quiso entrar a estudiar pero su familia no contaba con los recursos económicos, esperó un tiempo para reunirlos y logró su primer objetivo.

“Así me integré a dicho espacio, donde me becaron y me enseñaron las diferentes técnicas de la gráfica y quedé enamorado. A los 19 años de edad (al año de que inició sus estudios gráficos) fui seleccionado para formar parte de la Cuarta Bienal Nacional de Artes Gráficas ‘Shinzaburo Takeda’.”

Después, narró, tuvo la inquietud de mudarse de ciudad porque considera que los cambios de estancia nutren al artista, así fue como llegó a Xalapa a cursar la Licenciatura en Artes Visuales de la Facultad de Artes Plásticas. También, gracias a un contacto del taller de Oaxaca, fue recomendado al taller La Ceiba Gráfica, este último ubicado en Coatepec.

“En mi estancia en La Ceiba Gráfica me platicaron que ellos descubrieron por accidente que se podían hacer placas en mármol mexicano, cuando naturalmente se hace en mármol alemán, pero sale muy caro.

”En el taller de Oaxaca trabajan con piedras mexicanas, es mágico poder dibujar en la piedra, en el triplay, en placas de cobre, hacer xilografía, todo es distinto, incluso dibujar con agujas, me gusta mucho, eso hace mágica la gráfica.”

Con relación a la exposición, comentó que es la tercera que realiza de manera individual, pero la primera que monta en Xalapa. Compartió, además, que en 2015 fue acreedor al Premio Museo de la Universidad Art Tama de Tokio, Japón.

Detalló que su trabajo es resultado de su paso por diferentes talleres, en Xalapa y en Oaxaca, y que la mitad de las piezas surgieron a partir de hechos trágicos, en especial del fallecimiento de su hermano.

“Trato de abordar diferentes perspectivas de la tragedia, de la muerte desde un plano de la juventud, de no saber en qué creer, no saber qué hay después de la muerte, y sobre la confusión en un sentido espiritual.”

La exposición recién inaugurada en el IAP está conformada por 20 piezas, la mayoría trabajadas en los talleres de Oaxaca, algunas en La Ceiba Gráfica y un par en la Facultad, todas elaboradas con técnicas diferentes. “No me gusta encasillarme en una sola, gracias a que es un área muy extensa, esto me permite experimentar”.

El texto de sala, escrito por Jonathan Farías Carrillo, comenta que es un trabajo que pasó del dolor a la terapia, como un ritual que abstrae los elementos de su cuerpo de la vida cotidiana. “Cada composición asume una narración interna en relación con los otros en conjunto”.

Menciona que es una exposición que alude y observa a la tragedia desde diferentes perspectivas; es un proceso que se vincula con un fallecimiento cercano al artista, por lo que la muerte ronda en un plano simbólico y literal.

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