Esta propuesta es difícil de contar. Es necesario verla. Se concibió para personas que tengan corazón, en el sentido simbólico de la palabra. Se trata de la obra multimedia “Still Life” (2013) que los italianos Stefano Ricci y Giovanni Forte traen al XLV Festival Internacional Cervantino (FIC), a su eje temático “Revoluciones”.

“Nuestro trabajo busca ir más allá de lo que se puede contar, de lo que se puede narrar. Es una experiencia distinta, una marcha que se emprende junto con el público, y un grupo de artistas, a partir de una estructura escénica donde el espectador no puede ni debe quedarse impávido, como si estuviera delante de una televisión”, coincidieron hoy sus creadores.

Stefano Ricci y Giovanni Forte consideran al teatro una herramienta para hacer política y bajo esa premisa se presentarán los días 27 y 28 próximos en el Teatro Cervantes, a las 18:00 horas. Ricci/Forte son una fuerza que sacude todo a su paso para emprender una cruzada antihomofóbica; las víctimas son los prejuicios y la fachada moral de la “gente decente”.

También los hábitos de consumo, y la moda perniciosa y cómoda, así como la ficción de las relaciones eróticas preaprobadas y la rutina discursiva. “Esta obra parte de un evento que tuvo lugar en el año 2013, un hecho como los pasan por cientos, o miles, cada año en este planeta: Un adolescente de 14 años se suicidó al regresar de la escuela a su casa”.

¿La razón?, “Sus compañeros de clase abrieron una página en Facebook para calificarlo con muchísimos adjetivos muy feos porque él llevaba una bufanda rosa, un color que en muchas sociedades se percibe como femenino. Esa violencia fue insoportable para aquel jovencito, quien al conocer las burlas de tantas personas, decidió ahorcarse en su casa”.

Esa triste historia real, sin embargo, no es el punto central de “Still Life”, advirtieron los dos artistas, antiguos discípulos de Luca Ronconi y de Edward Albee y quienes ahora combinan la danza, el teatro y la videoinstalación. “Nuestras puestas en escena no son para buscadores de entretenimiento fácil”, abonaron Stefano Ricci y Giovanni Forte.

Otras obras suyas son “Macadamia nut brittle” (“Trozos de nuez de macadamia”), dura, cruel e impúdica, se basa en la obra de David Cooper y toma por título el de un inocente helado de Häagen Dazs; “Imitation of death” (“Imitación de la muerte”) muestra cuerpos que soplan el vacío. Espasmódicos y adiestrados como perros, danzan en un mundo muerto y curiosamente maravilloso.

Por su parte, “Still life” aborda un acto de acoso homoerótico real, de manera directa. La historia, inspirada en el caso real del citado adolescente romano, ha sido bien cobijada por la crítica. Las crónicas están llenas de episodios sobre discriminación identitaria.

“El teatro es un medio potentísimo para exaltar el potencial existente en la diferencia, un instrumento para comunicar nuevas formas de observar la realidad”, dicen.

El elenco de “Still Life” está conformado por Fabio Gomiero, Anna Gualdo, Liliana Laera, Giuseppe Sartori y Simon Waldvogel. La dirección está a cargo de Stefano Ricci.

La compañía se ha presentado en festivales y teatros de Francia, Rumania, Eslovenia, Rusia, Inglaterra, Brasil, Turquía y España, con una variedad de obras de su autoría.

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