La ópera “La finta semplice” (La ingenua fingida) que escribió Wolfgang Amadeus Mozart a los 12 años de edad, será estrenada en el Teatro Julio Castillo, el próximo 12 de mayo, por la Orquesta de Cámara de Bellas Artes, bajo la dirección de José Luis Castillo.

Bajo la dirección escénica de Alberto Villarreal, la obra, que tendrá otra función el 14 del presente mes en el mismo recinto, presentará metáforas sobre la postura actual ante el amor, la moral y el engaño, con una historia que se desarrolla en una pizzería.

Durante un receso del ensayo en el espacio escénico del Centro Cultural del Bosque, Octavio Sosa, director del Estudio de la Ópera de Bellas Artes, charló con los medios y dijo que esta obra es una ópera poco explorada.

“Celebró mucho que José Luis haya tenido esta idea de representarla en México, pues hay mucha obra de Mozart que se desconoce todavía en el país, pero también muy acertada con los elementos prácticamente casi todos del Estudio de la Ópera de Bellas Artes”, aseguró.

Es la segunda colaboración con la Orquesta de Cámara de Bellas Artes, indicó el maestro Sosa, al tiempo que describió a la puesta en escena con un sentido más moderno y actualizado.

El director del Estudio de la Ópera de Bellas Arte, explicó que las exigencias que tienen los solistas (cantantes) de interpretar las arias de Mozart.

“No se trata de la obra de un niño (Mozart), que estaba escribiendo, sino que sabía lo que hacía, porque ya tenía siete años de hacerlo, y las exigencias sobre todo para los protagonistas son verdaderamente complejas”, aseguró.

Son obras que son un reto musical y vocalmente, añadió Sosa, en el caso de la exigencia vocal es muy determinada, precisa, pero eso pasa también para todos los cantantes, porque no hay un papel fácil o pequeño, todos tienen una dificultad.

El director de orquesta José Luis Castillo aclaró que la Orquesta de Cámara no es una orquesta de ópera, sino es un grupo artístico del Estudio de la Ópera de Bellas Artes que se dedica día tras día a hacer repertorio de cámara.

“Pero en este caso, la ópera y la danza es repertorio habitual de la Orquesta, y en efecto no es que abunde en salas de concierto e incluso en los teatros, por lo que en ese sentido estamos muy felices de que la agrupación retome el compromiso con la ópera de cámara”, señaló Castillo.

Subrayó que hacer Mozart significa varias cosas como retomar que el público, la orquesta y los cantantes puedan ser un momento importante en la historia de la música y en que asisten, muchos años después a lo que se conoce como clasicismo, por la música clásica.

“Ese momento de compilaciones de ideas musicales en torno a lo que conocemos como clasicismo es fascinante, en ese sentido, más allá de si tenía 11, 12 o 13 años, no es relevante, sino lo relevante es una música que está más cercana a Joseph Haydn”, aseguró.

El tenor Enrique Guzmán, quien interpreta a Polidoro, señaló que la obra es un trabajo muy temprano musicalmente de Mozart y sigue siendo algo maravilloso como el manejo de la melodía y un manejo de la música, muy especial que se nota lo que venía en el futuro de su carrera.

“Interpreto a Polidoro, quien es el hermano de Cassandro, que en esta adaptación es el encargado de una pizzería, Polidoro es el hermano sonso o infantil, vive como en otro mundo o en otra realidad, pero lo que quiere es ser amado y encontrar a alguien”, apuntó el intérprete de bel canto.

La historia narra las peripecias planeadas por Fracasso y Simone para poder casarse con Jacinta y Ninetta. El plan es que el hermano de Jacinta, Cassandro, se enamore de Rosina, hermana de Fracasso, y consienta las bodas. Para ello, esta última tendrá que fingir ser ingenua.

Con libreto original de Carlo Goldoni, esta ópera bufa se realizará con la participación de los sopranos Graciela Morales y María Caballero, los tenores Edgar Villalva y Enrique Guzmán, la mezzosoprano Frida Portillo, el barítono Jorge Ruvalcaba y el bajo-barítono Rodrigo Urrutia.

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