La Orquesta de Cámara de Bellas Artes (OCBA) festejará este jueves 14 de octubre su 65 aniversario con un concierto de gala en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, a las 20 horas, en el que participará como solista el reconocido pianista mexicano Jorge Federico Osorio.

El programa incluye el estreno mundial de la obra Movimiento, de la mexicana Alejandra Hernández; el Concierto para piano número 23 en La mayor de Wolfgang Amadeus Mozart; y la Serenata para cuerdas en Mi mayor de Antonin Dvorak.

La música de nuestro tiempo, en especial la escrita por compositores mexicanos, es la línea principal de esta temporada conmemorativa, que comenzó el pasado 23 de septiembre y concluirá el 9 de diciembre. A lo largo de sus 12 conciertos, se harán siete estrenos mundiales, de los cuales cinco son de obras de autores nacionales.

Estos son Marcela Rodríguez, de quien se celebra su 70 cumpleaños; Alejandra Hernández, Juan José Bárcenas, David Hernández-Ramos y Juan Pablo Medina. A ellos se suman los también estrenos absolutos de sendas obras del estadunidense William Harvey y el venezolano Reinaldo Moya.

Que los músicos de la agrupación estuvieran fuera de forma, como ocurre con los deportistas tras un largo periodo de inactividad, era el gran temor de Ludwig Carrasco, director de la OCBA, ahora que volvieron a reunirse luego de más de un año de inactividad por la pandemia.

“Tenía miedo de que no estuviéramos del todo en forma, pero me encontré con que los músicos, de manera individual, estuvieron preparándose para este regreso”, afirma el director michoacano.

En entrevista, se dice afortunado por regresar a las actividades presenciales. Cuenta que el primer ensayo fue muy emotivo para todos, y considera que las experiencias que ha traído la Covid-19 pueden ser también una oportunidad.

“Nos permite revalorar aquellas cosas que antes dábamos por sentadas o como algo cotidiano, como el contacto y la interacción sociales. Hemos hecho actividades virtuales, pero nunca suplirá la emoción del hecho vivo, la magia de interactuar con el público. Lo virtual llegó para quedarse, pero como complemento, nunca como primera opción”.

Destaca que para esta temporada de celebración se optó por darle relevancia a una de las líneas primordiales de su proyecto para la orquesta, que es la difusión de la música mexicana, además de buscar enriquecer el repertorio de la agrupación.

“No sólo con estos estrenos nacionales o extranjeros, sino también abordando obras de compositores de otras épocas que se han tocado muy poco o nada en México”, resalta el músico, quien agrega que otro de los pilares de su propuesta es lograr la equidad de género en la programación, con la inclusión de más compositoras.

La OCBA, según su titular, llega a este 65 aniversario como “un grupo humano muy unido, muy dispuesto a dejar atrás este periodo tan terrible que hemos vivido todos y muy deseoso de hacer música nuevamente y, sobre todo, de reencontrarse con el público”.

En lo artístico, sostiene, se ha consolidado a través de estos años como uno de los principales actores culturales del país: “Es la principal orquesta de cámara que tenemos en México. Entre sus fortalezas, está su flexibilidad, la capacidad de poder abordar un repertorio muy amplio, desde la música del barroco temprano hasta la de reciente creación.

“Y entre sus debilidades, posiblemente, es que el repertorio no es tan amplio, como podría ser el de una orquesta sinfónica, y por eso es que también estamos explorando ampliarlo”.

A lo largo de esta temporada, la OCBA conmemorará el 180 aniversario del nacimiento de Antonin Dvořák, los 120 años del natalicio de Gerald Finzi, los 265 años del nacimiento y los 230 de la muerte de Wolfgang Amadeus Mozart, el centenario de Astor Piazzolla y los 110 del natalicio de Nino Rota.

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