La escritora, periodista y activista estadunidense Gloria Steinem fue galardonada con el premio Princesa de Asturias de la Comunicación y Humanidades por su ardua e infatigable lucha por la defensa de las mujeres.

Con este reconocimiento también se abandera una de los movimientos más vivos de la sociedad actual, que enarbola la igualdad frente a la discriminación ancestral e histórica de las mujeres. La premiada agradeció la distinción y dijo sentirse “humildemente honrada” y más “después de un año difícil para todos todos nosotros”.

Gloria Steinem es un ícono vivo, una de las voces más públicas y activas del movimiento feminista desde hace décadas. De hecho el que quizá fue uno de sus primeros grandes reportajes para denunciar la discriminación y la humillación que en ocasiones tienen que sufrir las mujeres por el mero hecho de serlo fue cuando se disfrazó de una “conejita” de la revista Play Boy para vivir en primera persona sus vivencias, las exigencias de los clientes y hasta las miradas de las que eran objeto.

De ese trabajo surgió un reportaje rotundo y crudo que cambió la forma de mirar a esas mujeres por una buena parte de la sociedad.

Ahora, Steinem recibo uno de los máximos galardones en el mundo en Comunicación y Humanidades, el Princesa de Asturias, que se caracteriza sobre todo por destacar la obra de personalidades que trabajan por un mundo más justo, por la concordia y por la igualdad. De hecho, en el acta del jurado se explicó que se otorgaba el premio a la periodista y escritora estadunidense por ser una “referencia icónica esencial del movimiento por los derechos de la mujer” y porque “a partir de los años sesenta el activismo de Gloria Steinem, marcado por la independencia y el rigor, ha sido motor de una de las grandes revoluciones de la sociedad contemporánea”.

Además se advierte que “a lo largo de seis décadas su sólido e inagotable compromiso con el feminismo, su ponderación y su voluntad de incluir todas las voces han impulsado la igualdad como uno de los valores fundamentales de la humanidad”.

Ella, también desde la ponderación y la discreción, respondió al reconocimiento con unas palabras directas y breves: “Agradezco a la Fundación Princesa de Asturias y su jurado por enaltecer el trabajo científico, cultural, social y humanitario que hace de nuestro mundo un lugar mejor. Me siento humildemente honrada. Después de un año difícil para todos nosotros, estoy deseando que volvamos a reunirnos en celebración y comunidad”.

Entre los miembros del Jurada se encontraban periodistas e intelectuales, sobre todo de España, pero también de otros países de América Latina, entre ellos Luis María Anson Oliart, Rosa María Calaf Solé, Irene Cano Piquero, Gabriela Cañas Pita de la Vega, Emilio Casares Rodicio, Aurora Egido Martínez, Miguel Falomir Faus, Elsa González Díaz de Ponga, Álex Grijelmo García, Alma Guillermoprieto, José Guirao Cabrera, Miguel Ángel Liso Tejada, Emilio Lledó Íñigo, Helena López de Hierro d’Aubarède, Emilio Morenatti Fernández, Enrique Pascual Pons, José Manuel Pérez Tornero, Ana Santos Aramburo y María Sefidari Huici.

La candidatura fue propuesta por Socorro Suárez Lafuente, catedrática y miembro del Grupo de Investigación TransLIT de la Universidad de Oviedo, y superó las votaciones después de varios intentos en los que luchó con otras propuestas. Pero finalmente fue Steinem, nacida en Toledo (Ohio, EE. UU.) el 25 de marzo de 1934, quien fue la elegida por su larga trayectoria de activista y su obra literaria y periodística, sobre todo alimentada por los testimonios, muchas veces desgarradores de la lucha por la igualdad de las mujeres.

Steinem se estableció en Nueva York en 1960 y empezó a trabajar para la revista Help! En 1968, después de haber trabajado en el Playboy Club de Nueva York para escribir una exclusiva sobre las condiciones laborales y salariales de estas mujeres, colaboró en la fundación de New York Magazine. Como periodista independiente escribió para Esquire y The New York Times Magazine, entre otras publicaciones.

También se dedicó a la militancia feminista, además de a través de sus artículos y trabajos periodísticos, con su participación en distintos foros y en la fundación de organizaciones de mujeres, como el National Women’s Political Caucus, la Ms. Foundation for Women, la Women’s Action Alliance, el Women and AIDS Fund y el Women’s Media Center.

En su faceta de activista, Steinem, considerada actualmente en su país como una de las figuras más significativas e icónicas del movimiento por los derechos de la mujer, ha destacado también por su lucha a favor de la legalización del aborto, la igualdad salarial entre hombres y mujeres y la aprobación de la Enmienda de la Igualdad de Derechos, así como contra la pena de muerte, la mutilación genital femenina y el maltrato infantil.

Este ha sido el segundo de los ocho Premios Princesa de Asturias que se conceden este año, y que compartirá con la artista Marina Abramovic, con el Premio Princesa de Asturias de las Artes, a la espera que los fallos en los próximas semanas de los correspondientes a Ciencias Sociales, Deportes, Letras, Cooperación Internacional, Investigación Científica y Técnica y Concordia.

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