Un cuento de caballeros y princesas con marionetas, máscaras y vestuario de la época medieval, es lo que presentará la compañía Arpegio Producciones como parte de la Temporada de Ópera para Niños, los días 20 y 27 de noviembre en el Lunario del Auditorio Nacional.

El espectáculo infantil “Las hadas” está basada en la primera ópera escrita por el compositor alemán Richard Wagner (1813-1883), quien cambio el concepto de la ópera, señaló Sylvia Ritter, directora de la compañía Arpegio Producciones, en entrevista con Notimex.

Destacó que la música incluye coros interpretados por becarios de la Sociedad Internacional de Valores de Arte Mexicano (SIVAM), institución que desde hace 20 años apoya la carrera de jóvenes artistas; “Por primera ocasión trabajaremos en conjunto”, apuntó.

Convencida de que para atraer la atención del público infantil es necesario ofrecer un espectáculo atractivo, en esta puesta en escena habrá marionetas, máscaras y vestuario de la época; sin menoscabar las características de la ópera, para ello se necesita estudiar las características del público infantil, como consumidores de arte”, aseguró Rittner.

Explicó que Arpegio Producciones es una compañía pionera en el género operístico. “Nos distinguimos por hacer caricatura y por buscar siempre la excelencia de los cantantes”.

Por lo anterior, en este montaje participan cantantes de ópera profesionales y artistas dedicados a la producción escénica como Jorge Maciel Negrete, quien interpretará “Arindal”; Liliana Aguilasocho, como “Lora”, y Ana de la Vega y Jéssika Arévalo, quienes dan vida a “Farzana”.

Además, se contará con la participación de la soprano Patricia Santos, ganadora del primer certamen Ópera Prima 2010, quien regresará a los escenarios mexicanos, luego de permanecer en París, Francia.

“Patricia Santos, viene a México para hacer el protagónico de esta obra, ella misma nos compartió su interés en participar en esta escena y eso habla del prestigio de la compañía”, destacó.

En “Las hadas”, el príncipe “Arindal” descubrirá a la misteriosa “Ada”, de quien se enamora y se convierte en su esposo; advertido de no preguntar sobre su origen, la curiosidad lo vence y descubre que la bella mujer es un ser sobrenatural.

“Esta escena operística es un trabajo que requiere de un alto nivel profesional de todas las personas que hacen posible el proyecto, desde el director, hasta el productor y los técnicos”, concluyó Sylvia Rittner.

Notimex.

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