(SPI).- Francisco Gabilondo Soler, veracruzano y cantautor multifacético, hizo siempre un reconocimiento a la familia y los oficios que realizan la personas, por eso tuvieron tanto éxito sus canciones, destacó el nieto de Cri-Cri.

“Creía en la música y en los sueños… creía en los consejos que aprendemos y recibimos en familia. La música logra mucho por eso, ayuda a disminuir violencia, mejorar enfermedades y romper límites y fronteras”, expresó.

Invitado especial de la IV edición del Festival Nacional de Música Infantil y Juvenil “Las Notas de Guido”, Óscar Gabilondo Vizcaíno explicó que su abuelo era el maestro de la fusión musical pero también en su vida: fue un extraordinario deportista que lo llevó a ser campeón estatal y nacional de box, al ruedo de la fiesta brava, pero también fue aficionado a la astronomía y a la navegación.

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Recordó que amaba México, defendió sus personajes de Walt Disney, su herencia – a 110 años de su nacimiento- sigue viva y todos “somos nietos de Cri-Cri”, resaltó en la conferencia que ofreció titulada Francisco Gabilondo Soler, su obra y sus pasiones, una herencia para México.

En la charla a la que asistieron niñas, niños, jóvenes y adultos, reveló que sin la figura de su abuela, Rosario Patiño, Cri-Cri no hubiera existido. Ella fue 25 años gerente comercial XEU y 50 años representante artística de Gabilondo Soler.

Su abuela estuvo al frente de la familia y del cantautor, “ella era la trabajadora, la que veía por sus hijos”, relató Óscar Gabilondo.

Por la noche la fundación Gabilondo ofreció el concierto ¿Y quién es ese señor?, del agrado de todos los presentes, especialmente de los niños y niñas que asistieron al auditorio del Instituto Superior del Estado de Veracruz.

El tercer día del Festival Nacional de Música Infantil y Juvenil “Las Notas de Guido” también contó con el taller Bebeteca, dirigdo a bebés y familiares, el cual impartió la maestra Denise Valencia.

De forma consecutiva se realizó el taller “Cri-Cri: mundo de emoción y movimiento”, impartido por Diana Galan y dirigido a pacientes de educación especial.

De 16:30 a 18:30 horas, el artista titiritero y gestor cultural Lorenzo Portillo, impartió el taller creativo de Kamishibai ¿Quién anda ahí?, en el cual participaron niños de seis a 12 años de edad.

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