Querétaro.- Para la escritora argentina Claudia Piñeiro, los premios son una gran oportunidad de ser conocida en otros países, como le ocurrió en México, cuando obtuvo el Sor Juana Inés de la Cruz por su libro “La grietas de jara”.

Cada reconocimiento, según sus características, te da oportunidades pero después hay que esforzarse incluso más con la siguiente obra, añadió en entrevista, en el marco del Hay Festival que se realizó en Querétaro, del 1 al 4 de septiembre pasado.

Y es que, para ella, cada libro es un desafío que, independientemente de que haya o no un premio detrás, la lleva a buscar superarse, ya sea en algún problema narrativo o alguna cuestión con el lenguaje.

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Recordó, por ejemplo, en su reciente libro, “Una suerte pequeña”, lo que trató fue evitar pasarse al lado policial.

Sus obras, expuso, no son novelas policiacas, aunque todas tienen una línea de este género, así que evitó que su escritura la llevara a esa zona del confort, cuya estructura apela a la ética de la verdad “donde uno tiene que salir a buscar a contar lo que pasó”.

“Mi reciente novela ‘Una suerte pequeña’ es la historia de una mujer que vivía en Argentina y se va a residir a Boston, Estados Unidos, ciudad en la que permaneció 20 años, pero tiene que regresar a su tierra natal donde sabe que le espera un pasado al que no quiere enfrentarse”, narró la escritora.

Así, la novela tiene muchísimo suspenso respecto a lo familiar y a lo personal. Qué le pasa a esa mujer que cambió su peinado, que no quiere que no la reconozcan y después lo que le pasó la hizo huir y no volver nunca más? es lo que se cuestiona el lector.

La novela empieza con un auto, frente a un semáforo, ese auto está detenido y como que tiene todas las señales de que va a pasar un tren en ese momento, pero no pasa, por lo que esa persona tiene que decidir si pasa o no pasa ese tren.

Agregó que esa es la imagen que se repite en la novela todo el tiempo y es el hecho traumático de esa mujer, por el cual no quiere regresar. Por un lado está el rechazo de ella a ese pasado, pero cuando tiene que volver por cuestiones de trabajo, vuelve y tiene que enfrentarse a todos sus fantasmas y la familia que dejó.

Respecto hacia dónde va la literatura, ante los conflictos que se suscitan en el mundo, la escritora argentina dijo que aunque no lo sabe, lo cierto es que en todas partes hay literatura que refleja estas situaciones en todos los lugares.

En su país, recordó, hay un escritor de nombre Daniel Link, autor de ensayos, para quien la literatura funciona como una máquina de captar no cómo es la sociedad, sino cómo la sociedad se ve a sí misma.

“Cuando lees una novela ves como un inconsciente colectivo de cómo nos vemos a nosotros mismos. A mí me gusta escribir un poco apegada a la realidad, aunque no escribo sobre hechos históricos, sino sobre situaciones personales y familiares, la realidad está ahí”, concluyó.

Fuente Notimex

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