La película guatemalcateca “La llorona”, en la que subyace el terror, hace gala de sus ribetes sociales en el marco de la 41º edición del Festival del Cine Latinoamericano de La Habana, en curso hasta el 15 de diciembre en la capital cubana.

La llorona es el espíritu de una mujer que vaga por las orillas de riachuelos de Ciudad de México en busca de sus hijos, a los que ella misma asesinó, presa de un rapto de locura. Aún el fantasma mantiene en el deambular su loca violencia, según la leyenda.

El filme de Jayro Bustamante se exhibe en la muestra aunque sin competir con otras historias de terror.

Su misión cultural es otra: está vinculada a la situación de la población indígena en Guatemala y, por lo tanto, tal vez no estimule tanto el miedo como la consternación social.

El argumento de Bustamante gira en torno al genocidio del pueblo maya en los años ’80 y los juicios celebrados posteriormente a sus autores. El realizador reflexiona sobre esos sangrientos acontecimientos.

Bustamante explica que el conflicto resultó mal resuelto después de que el general Efraín Ríos Montt (exmandatario del país entre 1982 y 1983), condenado por genocidio, tuvo sentencia anulada por “fallos de procedimiento” antes de morir en 2018.

El llamado de atención del cineasta superó con creces la leyenda. Recibió galardones importantes como el premio Focus, otorgado por el público, en la 21ª edición del Festival de Ginebra.

Hoy tuvo su estreno en el Festival de La Habana, inaugurado en la noche del jueves y que este año redobla su apuesta para hacerle la contrapartida al llamado “cine hegemónico” que reina en el planeta.

El artista guatemalteco no oculta las defensas que emprende en favor de los derechos humanos y sus “dudas” sobre la historia reciente en su país, según fue citado por la prensa en Ginebra.

“La llorona” marca el fin de una trilogia integrada por “Ixcanul”, sobre los indígenas en Guatemala y “Temblores”, contra la discriminación a los homosexuales.

Este año, con unas 300 películas latinoamericanas y su impronta “antihegemónica”, los organizadores del festival ideado por el legendario escritor colombiano Gabriel García Márquez y el líder cubano Fidel Castro, decidieron mantener el énfasis social, cultural e incluso ideológico en las pantallas.

Otro cineasta importante, el español Alejandro Amenábar presentará “Mientras dure la guerra”, sobre el escritor Miguel de Unamuno y una rebelión militar. La película ya cuenta con 17 nominaciones a los Premios Goya.

El 41 Festival de Cine de La Habana, como se suele llamar de manera abreviada a la cita cinéfila, fue definido hoy por un medio local de prensa como “la fiesta fílmica que cada año convierte a La Habana en un hervidero de historias llegadas desde cualquier rincón de América Latina y el mundo”.

Y se reconoce su énfasis en temas sobre “la vida y desafíos que enfrentan los pueblos originarios, la memoria histórica del continente, los reclamos en torno a los derechos de la mujer, las ingentes batallas libradas en los ámbitos de la cultura y la sociedad”, según expuso en su discurso inaugural Iván Giroud, presidente del festival.

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