Después de un repunte en sus acciones a inicio de semana, la Juventus se desplomó ayer en la Bolsa de Valores de Milán, con una caída de más de 13 por ciento, luego de la retirada de la mayoría de los equipos que estaban implicados en la Superliga, de la que el club italiano era uno de los impulsores.

La acción de la Juventus, que el lunes había alcanzado su punto más alto (0.911 euros) tras el anuncio del nacimiento de la Superliga, se orientó a la baja (-4.23 por ciento) el martes y siguió bajando el miércoles, cerrando con una caída del 13.70 por ciento, a 0.753 euros.

El Arsenal, Manchester City, Manchester United, Chelsea, Liverpool y Tottenham anunciaron antier su retirada del proyecto de la Superliga. A lo largo de la jornada del miércoles, los tres equipos italianos (Juventus, Inter y Milán) y el Atlético de Madrid también formalizaron su renuncia, dejando a Real Madrid y Barcelona como únicos miembros oficiales del torneo.

La Juventus reconoció que hay “pocas opciones” de que la competición se realice “en la forma concebida originalmente”.

De este proyecto, sólo la Juventus y el Manchester United cotizan en la bolsa de valores. El conjunto inglés cerró el lunes con un alza de 6.74 por ciento hasta los 17. 26 dólares, pero sufrió el martes una caída en la Bolsa de Nueva York de 6.03 por ciento y ayer cerró con 16.22 dólares.

En tanto, Jaume Roures, fundador de la empresa Mediapro la cual es propietaria de los derechos televisivos en España de la Liga, la Champions y la Liga de Europa, pidió a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, reconocer públicamente que ha sido un error la Superliga.

“Florentino (Pérez) sale muy tocado de esto. Debe reconocer que se ha equivocado. Espero reflexione, porque es el actor intelectual y material del fracaso. El Barça debería pronunciarse”, dijo Roures a Radio Marca.

Al analizar el proyecto de la Superliga, Jorge Badillo Nieto, consultor en comunicación y marketing deportivo, indicó que los clubes involucrados “están acostumbrados a grandes compras, así como a gestionar correctamente sus finanzas pero cayeron en un círculo vicioso de gastar más de lo normal”.

Ante los efectos económicos de la pandemia “se entiende que los clubes buscaban rentabilidad” y aunque “el modelo de la Superliga suena atractivo, al tener a los mejores del mundo, también atentaba contra el espíritu deportivo”, agregó el especialista.

Tan sólo, el Real Madrid reveló en un informe en diciembre que tuvo el año pasado pérdidas por 91 millones de dólares. La cifra suena escandalosa aunque no se compara con las exorbitantes contrataciones realizadas en dos décadas.

Luis Figo fue un parteaguas en la economía del balompié mundial cuando su fichaje con el Real Madrid en el 2000 se convirtió en un récord al alcanzar los 60 millones de euros. Después vendrían contrataciones como Zinedine Zidane (77.5 millones de euros), Cristiano Ronaldo (94 millones de euros) y Gareth Bale (101 millones de dólares).

“Con el fichaje de Figo se creó en el futbol internacional la tendencia de superar en cada verano las cifras por las contrataciones y ahora el mercado del balompié se ha encarecido de manera brutal.”

Badillo señaló que como imagen “evidenciaron diferencias profundas, sobre todo con la UEFA”, debido al cruce de palabras entre los directivos y Aleksander Ceferin, presidente del entre el rector del futbol europeo.

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