El técnico argentino, quien en su currículum presume el haber dirigido al Real Madrid, advirtió que quiere contribuir a que el club sea un poquito más grande.

“La presión nos encanta, a los que no gusta competir nos encanta la presión, es más, no podemos vivir sin ella y a los jugadores acostumbrados al nivel de exigencia de este club supongo lo mismo, ahí los jugadores se crecen, cuando hay presión”, expresó al ser presentado con el equipo.

El cuerpo técnico de Solari estará conformado por Lucas Nardi, quien aún no arriba a la Ciudad de México, así como Santiago Sánchez y el preparador físico Bruno Militano, que ya están en el País.

“Lo de Santiago Baños, presidente, representando al América, ha sido un acercamiento muy profesional, transparente, rápido, eficaz, que refleja cómo funciona esta institución.

“No es difícil emocionarse con un club de esta envergadura y con sus objetivos, que no solo son deportivos, no solo vale competir para ganar, sino acompañar eso con una serie de valores que hacen grande a las instituciones, humildad, sacrificio, solidaridad, generosidad, agradecimiento, intentaré poner mi granito de arena y experiencia para ayudar al América a ser un poquitito más grande”, comentó el nuevo timonel.

Tuvo ya su primer acercamiento con el equipo, pero no quiso hablar sobre el tema de Roger Martínez y Andrés Ibargüen, jugadores que no le interesan al club.

“Tenemos yo y mi cuerpo técnico una gran ilusión este año, este momento, este campeonato con el América, un equipo histórico cuyos objetivos van ligados a su historia: competir para ganar siempre, en todo momento.

“Me gustan los equipos solidarios, intensos, ganadores, que nunca se rinden, para lograr eso hay que trabajar mucho”, mencionó.

Y quiere emular a Beenhakker

Santiago Solari es el segundo técnico del América que ya ha dirigido al Real Madrid. Su antecesor fue Leo Beenhakker.

“Beenhakker es un mito del futbol y ha sabido adaptarse al futbol europeo y mexicano, es un coloso cultural y refleja en el futbol esa diversidad y riqueza cultural del país. El futbol mexicano es orgulloso de sí mismo porque sabe lo que tiene, es conocedor de su riqueza y su diversidad.

“Ojalá podamos lograr un América tan bueno como aquel”, lanzó Solari.

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