La FIFA propuso a los clubes que prolonguen los contratos de jugadores y entrenadores que expiran el próximo 30 de junio hasta el final de temporada, dado que el curso se alargará por la pandemia de coronavirus, además de confirmar que ejercerá como mediadora en caso de que ambas partes no lleguen a acuerdos y de que modificará las fechas de los mercados de fichajes para adaptarlos a la nueva situación.

El organismo rector del futbol mundial publicó sus directrices para afrontar las consecuencias jurídicas de la crisis provocada por la pandemia de coronavirus Covid-19, en las que trabajó el grupo liderado por el vicepresidente de la FIFA Vittorio Montagliani y que aprobó el Bureau del Consejo de la FIFA.

La principal propuesta está relacionada con la extensión de los contratos que expiran el 30 de junio, fecha habitual de finalización de los mismos debido a que coincide normalmente con el final de la temporada. “Con la suspensión de las actividades futbolísticas en la mayoría de los países, es obvio que la temporada actual no terminará en la fecha prevista”, señala la FIFA.

Por tanto, se propone que los contratos se amplíen hasta el momento en el que realmente termine la temporada. Esta medida se corresponde con la intención original de las partes al firmar el contrato y contribuirá a preservar la integridad y la estabilidad del deporte”, indica. En este sentido, los contratos cuyo inicio estaba previsto para el principio de la próxima temporada pospondrán su entrada en vigor “hasta el inicio real de la misma”.

Por otra parte, ante el “gran impacto” en los ingresos de los clubes por el coronavirus, la FIFA llamó a “encontrar soluciones justas y equitativas” para hacer frente al problemas y a “proteger los puestos de trabajo y lograr un equilibrio justo y razonable entre los intereses de jugadores y clubes”. “La FIFA recomienda encarecidamente a estos dos colectivos que colaboren para llegar a acuerdos y encontrar soluciones durante el periodo de suspensión de la actividad futbolística”, dijo.

Así, recomienda que se tengan “en cuenta por igual todos los aspectos de cada situación”, incluidas las medidas gubernamentales en apoyo de clubes y jugadores, la posibilidad de aplazar o reducir los pagos y las posibles coberturas de los seguros.

Si no llegan a un acuerdo y los casos se trasladan a la FIFA, se examinarán los siguientes factores: la existencia de un intento genuino por parte del club de llegar a un acuerdo con los jugadores; la situación económica del club; la proporcionalidad de las adaptaciones a los contratos de los jugadores; los ingresos netos de los jugadores después de adaptar los contratos, y el trato igualitario a los jugadores.

Respecto a los periodos de inscripción de futbolistas, la FIFA será “flexible” y permitirá “el aplazamiento” de los mercados de fichajes para que se emplacen entre el final de la temporada actual y el inicio de la próxima. “La FIFA intentará garantizar, siempre que sea posible, que exista un nivel de coordinación general, y tendrá presente la necesidad de proteger la regularidad, la integridad y el buen funcionamiento de las competiciones a fin de que los resultados deportivos no se vean alterados de manera injusta”, concluye.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, espera que las recomendaciones doten de “estabilidad” al futbol mundial. “Aunque esta iniciativa no vaya a resolver todos los problemas, debería servir para aportar cierta estabilidad y claridad al fútbol en el futuro próximo”, manifestó.

“Esperamos que este proyecto común, liderado por la FIFA, constituya un ejemplo positivo de la capacidad de respuesta del futbol, y demuestre nuestra unión, solidaridad y disposición para llegar a acuerdos que nos permitan afrontar los tiempos difíciles que están por llegar. Antes de eso, si hay una cuestión que todos deben tener clara, especialmente en estos momentos, es que la salud es lo primero, mucho antes que el futbol”, finalizó.

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