El colombiano James Rodríguez volvió a marcar con la camiseta del Real Madrid 882 días después, tras pasar dos años cedido en el Bayern Múnich, y lo hizo precisamente frente al último equipo al que le anotó antes de emprender su etapa en Alemania, el Granada.

El futbolista cafetero celebró efusivamente el gol que supuso la sentencia del encuentro (4-2) en el tiempo añadido con el que se quita un peso de encima tras finalmente quedarse en el equipo madridista después de un verano en el que parecía que no iba a volver a vestir la camiseta blanca.

James era uno de los descartes del francés Zinedine Zidane cuando se planificó la plantilla de esta temporada, pero la situación cambió tras no concretarse su salida ni la llegada del galo Paul Pogba para reforzar el centro del campo y se convirtió en una pieza importante en el inicio de campaña con cuatro titularidades en cinco partidos (se perdió el partido frente al Villarreal por una lesión en la pantorrilla).

Una situación que de repente cambió. El colombiano tan sólo contó con 21 minutos frente al Osasuna y el Atlético de Madrid y se quedó fuera de la convocatoria contra el Brujas por unas molestias, según comentó Zidane en sala de prensa en la previa del encuentro.

Frente al Granada volvió a ser suplente, pero entró al 83′ en sustitución del galés Gareth Bale y se desquitó de las dudas poniendo la sentencia al encuentro con su tanto en el segundo minuto de añadido sobre el 90′ con un disparo cruzado sobre el portero Rui Silva que celebró quitándose la camiseta y abrazando a aficionados madridistas que portaban la bandera colombiana.

Publicidad