La temporada de beisbol ha comenzado con estadios inquietantemente vacíos, pero algunos equipos están explorando opciones de alta tecnología para comprobar que los aficionados en las gradas toman las precauciones sanitarias adecuadas, un posible paso para permitir el regreso de los seguidores.

Varios equipos de la Gran Liga de Béisbol (MLB, del inglés) han mantenido conversaciones con una startup de California llamada Airspace Systems, que desarrolla tecnología para detectar si las personas usan máscaras faciales, indicaron la liga y la compañía.

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Las conversaciones están centradas en aplicar los sistemas en las cámaras del estadio para identificar a las personas que no llevan el rostro cubierto, que llevan los cubrebocas colgando de la barbilla o que los usan de manera incorrecta. Los representantes de Airspace y MLB no quisieron nombrar a los equipos en conversaciones.

La pandemia de coronavirus ha trastornado los deportes en todo el mundo y el impacto en las Grandes Ligas fue especialmente impactante. Después de prolongadas negociaciones, la temporada finalmente se reinició en julio. Desde entonces, jugadores y entrenadores han dado positivo al virus, se han cancelado los encuentros y se han cerrado estadios.

Parece poco probable que los aficionados de la MLB vayan a regresar hasta que haya una vacuna, pero el beisbol de Corea del Sur ofrece un posible modelo para un regreso. Los equipos de la Organización de Beisbol de Corea permiten que los estadios reciban aficionados a aproximadamente 10 por ciento de su capacidad, según ESPN.

El requisito de máscaras en los estadios probablemente avivaría la controversia. Tales requerimientos en las tiendas y en los aviones han resultado en enfrentamientos violentos entre clientes y trabajadores.

El uso de software para analizar el comportamiento de las personas en cámara también es polémico.

El sistema de Airspace estudia los rostros de las personas, pero los resultados no son identificables personalmente, destacó la compañía. Aún así, las empresas que recaban datos sobre sus trabajadores o clientes en nombre de la salud pública deberían tener la obligación de aplicar barreras de privacidad en torno a cómo se usa la información, expuso Ifeoma Ajunwa, profesora asociada de la Universidad de Cornell, quien ha estudiado el ámbito de la ley y la vigilancia.

“Tenemos que pensar en esto como un problema social más amplio”, precisó. “¿Estamos iniciando el comienzo de una era de vigilancia constante para los ciudadanos y cuándo terminará esa era? Necesitamos un punto final si vamos a introducir estas tecnologías para el control de enfermedades”.

Jaz Banga creó Airspace en 2015 con un enfoque en software de seguridad para drones. La compañía está respaldada por aproximadamente 35 millones de dólares en capital de riesgo y cuenta con el Ejército de Estados Unidos, algunos aeropuertos y equipos de MLB como clientes.

Hace varios meses, los clientes comenzaron a preguntarse si las herramientas se podían utilizar para determinar si las personas usaban máscaras y cumplían con las pautas de distanciamiento social. Tal sistema podría cubrir una gran instalación sin necesidad de contratar o capacitar personal de vigilancia.

En un experimento inicial, el sistema pudo identificar el uso adecuado de la máscara con más de 80 por ciento de precisión, manifestó Banga. Airspace señaló que también ha mantenido conversaciones con los aeropuertos sobre pruebas de tecnología, pero no quiso decir cuáles.

Banga desestimó las preocupaciones sobre la privacidad. El software de Airspace pixela automáticamente los rostros para que sean irreconocibles, y la compañía nunca ha hecho reconocimiento facial, comentó Banga: “Ni siquiera sabemos cómo hacerlo”.

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