“La salud pública es mucho más importante que un partido de fútbol”, advirtió Gianni Infantino, presidente de una FIFA que se encuentra en alerta ante la epidemia de coronavirus.

“Si los partidos tienen que aplazados o jugarse a puertas cerradas hasta que todo esté en orden, así será”, advirtió el directivo en Belfast, donde participará de una reunión del International Board, organo que rige las reglas de este deporte.

El fútbol es el deporte más popular del planeta y las grandes masas que suele convocar en cada rincón del mundo podrían representar un caldo de cultivo ideal para la propagación de la enfermedad que estalló en China a fines del año pasado.

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Varios países, incluida la propia China obviamente, han suspendido sus torneos, situación que se repitió en Japón con la J-League, en Corea del Sur y hoy mismo en Suiza, donde el campeonato quedó paralizado al menos por el momento.

En Italia, donde la enfermedad ya provocó la muerte de 21 personas y afecta a más de 800, se suspendieron cuatro partidos de la fecha anterior y otros cinco se jugarán este fin de semana a puertas cerradas, incluido el Clásico entre Juventus e Inter.

“No creo que a largo plazo esta situación pueda ser sostenible”, reconoció Infantino sobre la posibilidad de limitar la expansión del mal jugando sin público, aunque derivó esa responsabilidad en los responsables de cada Liga.

Sí deberá tomar cartas en el asunto a partir de marzo, cuando serán las selecciones nacionales las que deban salir al ruedo para dar comienzo en algunos casos a las eliminatorias rumbo al Mundial de Qatar 2022, como en Sudamérica.

Aunque en esa región la epidemia no se hizo sentir con fuerza (un caso en Brasil, otro en México y sospechas en Bolivia, Chile y Argentina), muchos de los jugadores que militan en sus selecciones llegan procedentes de Europa y de otros puntos.

Las asiáticas se pusieron en marcha en septiembre, pero la situación actual obligó a China a disputar sus próximos partidos eliminatorios en Tailandia, como sucederá frente a Maldivas el 26 de marzo, y a puertas cerradas por decisión de la FIFA.

“No podemos tomarnos esta situación a la ligera o intentar disimularla, pero tampoco reaccionar de forma exagerada, ni entrar en pánico”, comentó al respecto Infantino de cara también a los repechajes a la Eurocopa de este año a fines de marzo.

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