La situación empezó a resolverse esta semana cuando los Juegos Olímpicos de Tokio fueron pospuestos hasta el próximo año, una decisión anunciada por el primer ministro japonés Shinzo Abe en un acuerdo en conjunto con el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach.

El viernes, el panorama se aclaró un poco más para los deportistas que de antemano habían conseguido su lugar para Tokio 2020 cuando funcionarios olímpicos confirmaron que a los cerca de 6.200 competidores que de antemano se ganaron el derecho de acudir a los Juegos se les respetará su lugar en el evento programado para 2021.

Aun así, queda por verse cómo harán los deportes que conforman los Juegos Olímpicos para reajustar sus calendarios de actividades. Por lo general, los organismos de cada deporte determinan sus procesos de clasificación para los Juegos.

Sebastian Coe, presidente de World Athletics , órgano de gobierno del atletismo a nivel mundial, confirmó que todos los deportes han aceptado la propuesta del COI de permitir que todos los deportistas que de antemano tienen su pase a los Juegos de Tokio permanezcan clasificados para el próximo año.

No obstante, muchas interrogantes continúan para cerca de 11.000 deportistas olímpicos y 4.400 paralímpicos. Y también para 206 comités olímpicos nacionales, docenas de federaciones de deportes de verano, miles de contratos y miles de millones de dólares.

Se debe considerar que hay 33 deportes olímpicos, 42 sedes (43 si se cuenta una que será usada exclusivamente en los Juegos Paralímpicos), eventos clasificatorios en todo el mundo y unos 5.000 apartamentos en la Villa Olímpica, algunos de los cuales de antemano han sido vendidos para ser ocupados al término de los Juegos.

Sin contar el tema de las reservaciones de hoteles y aviones, y de nueva cuenta asegurar la colaboración de 80.000 voluntarios que no recibirán paga. Los Juegos Olímpicos no podrían realizarse sin ellos. Y varias dudas siguen sin ser aclaradas.

Una de ellas surge respecto a las fechas de los Juegos de Tokio. Si bien aún no se cuenta con las fechas exactas, el Comité Olímpico Internacional y los organizadores de Tokio 2020 lo consideran su máxima prioridad. Necesitan confirmar fechas para empezar a planear, al igual que los deportistas para armar un programa de entrenamiento.

John Coates, el australiano que lidera el equipo de inspección del COI para los Juegos de Tokio, dijo al diario japonés Yomiuri que es probable que las justas de lleven a cabo en julio y agosto. Ese también era el plan para 2020: del 24 de julio al 9 de agosto. Cambiar el calendario para primavera sería problemático, pero Bach ha dejado la puerta abierta a esa posibilidad.

Entre los detalles resueltos tiene que ver con la forma en que serán publicitados. Seguirán siendo los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, y se espera que el logotipo y la mercancía no sufran cambios. Cualquier ajuste habría requerido modificar enormes cantidades de productos y publicidad. Y las medallas tampoco sufrirán cambios.

Se calcula de antemano que el aplazamiento de los Juegos costará a los organizadores entre 2.000 y 3.000 millones de dólares. El director general del comité organizador de Tokio 2020, Toshiro Muto, dijo esta semana que “los gastos adicionales serán enormes, asumimos”.

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