Luis Suárez será operado este domingo por el doctor Ramon Cugat de una lesión en el menisco externo de la rodilla derecha. El delantero uruguayo regresó de Arabia Saudí con dolores en la rodilla, después del partido de la Supercopa que el Barcelona perdió ante el Atlético (2-3), el jueves. El club azulgrana ha hecho público un comunicado este sábado en el que explica que informará sobre el tiempo que el jugador deberá estar de baja una vez que haya pasado por el quirófano.

Las primeras previsiones es que no pueda competir de nuevo hasta dentro de cuatro o seis semanas. Si así fuera, podría estar restablecido para el partido de los octavos de final de la Champions contra el Nápoles, el 25 de febrero, o para el clásico de LaLiga, contra el Real Madrid, en el Bernabéu, el 1 de marzo. Suárez ya sufría molestias en la rodilla antes de jugar con el Atlético y, para mitigarlas, tuvo que ser infiltrado.

El 9 de mayo, Suárez fue operado de una lesión meniscal en la rodilla derecha. Ello le impidió disputar la final de la Copa del Rey ante el Valencia. Después compitió con la selección uruguaya en la Copa América que se disputó en Brasil el pasado verano.

Cuando Suárez se operó en mayo, y ante las críticas porque ello suponía perderse la final de la Copa ante el Valencia, explicó su decisión: “La lesión que me llevó a pasar por el quirófano fue a causa de una rotura de menisco que sufrí en la eliminatoria contra el Liverpool. Es por ello que me vi obligado a ser operado y perderme la final ante el Valencia en contra de mi voluntad”.

El delantero uruguayo, que este mes cumple 34 años, ha participado en un total de 23 partidos esta temporada, en los que ha anotado 14 goles: 11 en la Liga y tres en la Liga de Campeones. Además, es el máximo asistente de la Liga española con un total de siete asistencias de gol.

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