La Copa del Mundo suele ser el día de más incertidumbre para México cuando se habla de futbol. Siguiendo la costumbre, se entrega la lista de convocados y todos salen a dar su diagnóstico sobre los males que aquejan al futbol mexicano. Lo más dramático del asunto es que, sin variantes, los problemas y sus orígenes son los mismos en cada ciclo. No hay excepción.

Y en cada situación hay un tema que enciende las luces rojas: el déficit de talento del que adolece el balompié azteca. Precisamente, José del Valle, periodista de ESPN, ha apuntado con todo contra el nivel que tiene los jugadores mexicanos en todos los niveles: los de Europa, los de la MLS y los de la Liga MX.

“El fenómeno se llama Gerardo Martino. Qué difícil debe ser para entrenador armar un equipo cuando el talento no abunda”, dijo el periodista guatemalteco. “México lleva 16 futbolistas juegan en la Liga MX. Dos juegan en el Ajax, en una liga de tercera categoría, un equipo de primera fase de Champions. El otro que juega en Países Bajos (Gutiérrez), en un equipo de Europa League. Uno juega en el Cremonese, que se juega el descenso en la Serie A. Otro juega en el Houston Dynamo, un equipo que se no se calificó a los Play-offs de la MLS. Uno juega en el AEK de Atenas, una liga de cuarta categoría en el contexto europeo. Otro juega en el Genk, igual de cuarta categoría”, argumentó del Valle en el programa ‘Jorge Ramos y su Banda’.

Anuncios

Te puede interesar: Mundial Qatar 2022: Argentina y una lista para soñar con el sello de los jugadores debutantes

Aunque rescató el nivel de Raúl Jiménez, especificó el contexto de su equipo. “Uno juega en el Wolverhampton, el último clasificado en la mejor liga del planeta. Lozano es la excepción a la regla. Hay gente que piensa que la solución para los males del futbol mexicano son dos suplentes: Diego Lainez, que siempre ha sido suplente; hoy no juega ni en el Braga. Y la otra solución: Giménez, que se quedó corto”.

No dijo ninguna mentira el analista de ESPN. México ha perdido cualquier oportunidad de que sus jugadores disputen partidos en el máximo nivel de exigencia. Ya ni siquiera es que destaquen y sean figuras, ambición que se tenía hace unos años. Ahora el sueño radica en que por lo menos jueguen. El único elemento que tenía el país en los clubes de verdadera élite de Europa era Héctor Herrera. Pero el mediocampista dio un paso atrás en su carrera y viajó a la MLS. Nadie puede meterse en su decisión personal, porque cada quien tiene derecho a elegir una vida mejor, pero es algo que se tiene que decir: a nivel deportivo el retroceso es total.

Por otro lado, México no ha enviado a grandes jugadores a las principales ligas de Europa. Los destinos de Portugal y Países Bajos han sido vistos con comodidad, pues no exigen tanto como España, Inglaterra o Italia. Ahí a los mexicanos se les tiene toda la paciencia posible. Se ha hablado mucho del repunte que tuvo Erick Gutiérrez en su nivel, pero su momento estelar tardó casi tres años en llegar. El PSV lo aguantó contra viento y marea, y hoy es un jugador importante para ellos. Pero en un club de la “realeza” europea no lo habrían aguantado tanto tiempo. Y aún hoy en día, que vive en la plenitud neerlandesa, luce lejano que un equipo de primer orden voltee a verlo.

Y cada caso puede encontrar su particularidad. Edson Álvarez, de los mexicanos más regulares en nivel y constancia en los últimos años, no ha dado el paso hacia el futbol de élite y todo se ha quedado en rumores. Si de eso se tratara, Álvarez ya estaría jugando en el Chelsea, Manchester United o Barcelona: cada ventana de pases la prensa lo coloca en un equipo diferente. Al final, el humo no cambia la realidad y el contención azteca continúa en la Eredivisie.

Un ejercicio de honestidad basta para contrastar nuestra realidad con la de otros. Cuando uno ve las listas de Argentina y Uruguay, es indudable que sus jugadores militan en varios de los mejores campeonatos del mundo, y prácticamente no presentan a jugadores que compitan en sus ligas caseras. Tomando en cuenta una alienación base, México podría sumar a lo mucho cinco jugadores “europeos”: Jorge Sánchez por derecha; Álvarez o Gutiérrez en la contención; Herrera de interior; Lozano y Jiménez en el ataque. Es decir, ni la mitad de un once titular.

Pasarán muchas vidas para que México pueda presumir de tener a jugadores de primer nivel en Europa. Y honestamente no se ve que eso pueda suceder pronto (todavía hubo quien pidió el llamado de Marcelo Flores, que ni siquiera ha podido ganarse la titularidad en el Oviedo de la Segunda División de España). Es lo que hay. Es nuestra realidad y alguien tenía que decirla a los cuatro vientos. Es por nuestro bien.

Publicidad