Con la actual ventana del mercado de fichajes a punto de echar el cierre en Inglaterra y a menos de un mes de hacerlo en el resto de las grandes ligas europeas, la situación de Neymar, Coutinho, Bale y Pogba se antoja más que complicada.

A pesar de que el caso de cada uno de los cuatro futbolistas es diferente, el futuro de todos ellos es más que incierto ya que cada vez quedan menos días y menos opciones para que otro club pueda hacerse con los derechos de estos futbolistas satisfaciendo los intereses del propio jugador y de su actual equipo.

En los cuatro casos, sus actuales equipos, PSG, Barcelona, Real Madrid y Manchester United respectivamente, se niegan a dejar salir a sus jugadores a cualquier precio.

Neymar

Tras una temporada para olvidar del astro brasileño en el París Saint-Germainmarcada por los asuntos extradeportivos y por las lesiones, Neymar se empeñó en volver a España. Incluso Tuchel, actual técnico del conjunto parisino, reconocía el pasado mes de julio las intenciones de su futbolista: “Sabía que Neymar quería irse desde antes de la Copa América”.

El pasado mes de marzo, MARCA ya adelantó que el hasta hace poco capitán de la selección brasileña, se dejaba querer una vez más por el Real Madrid. Lo cierto es que incluso antes de que ‘Ney’ fichase por el Barcelona en el verano de 2013, tanto él como su padre siempre se dejaron querer tanto por el club catalán como por el merengue.

Tras un inicio de verano en el que sonó primero para el conjunto blanco, Neymar parece tener claro que quiere regresar a España, y a poder ser al Barcelona. Aquí nace el problema. El futbolista brasileño quiere abandonar como sea el PSG para regresar a nuestro fútbol. Nasser Al Khelaifi es conocedor de la situación pero se niega a dejar escapar a la máxima estrella de su proyecto -junto al francés Kylian Mbappé- siempre y cuando la oferta no sea mayor que lo que se pagó en su día al Barcelona por el jugador.

Lo cierto es que a día de hoy, ningún club parece dispuesto a ofrecer cerca de los 300 millones que pide el presidente del PSG. Y en el caso de que llegase una oferta que pudiese convencer al club, el futbolista tiene un sueldo de 34 millones de euros netos, cifras que se antojan inasumibles para los azulgranas, al menos a día de hoy. Además, tampoco parece que el atacante brasileño esté dispuesto a rebajarse mucho su ficha.

Paul Pogba

En la misma situación, o al menos muy parecida, está el centrocampista Paul Pogba. El Manchester United se cierra en banda y no quiere desprenderse de su máxima estrella. Su actual entrenador, el danés Ole Gunnar Solskjær, cuenta con el internacional francés y confía en hacer un proyecto en torno al jugador. “No tengo ningún tipo de duda de que Pogba seguirá en el Manchester United esta temporada, se va a quedar con nostros”, decía hace unos días el entrenador del conjunto inglés.

Precisamente hace cuatro años, cuando Pogba eligió fichar por el Manchester, a la vez también descartaba ser traspasado al Real Madrid, aunque a pesar de esto, el conjunto presidido por Florentino Pérez nunca ha dejado de mostrar interés por incorporar al mediático futbolista.

Pero el ex jugador de la Juventus tiene decidido que quiere vestir de blanco esta temporada y así se lo han transmitido tanto él como su agente al club: “Todos en el United saben que Pogba quiere salir”, decía su representante Mino Raiola hace un mes. Pero al mercado en Ingleterra le quedan escasas horas para cerrar y no parece que los ‘Red Devils’ se estén moviendo para reforzar su centro del campo, por lo que parece imposible que lo dejen marchar posteriormente.

La respuesta del club inglés fue primeramente negarse a negociar su salida, y posteriormente, pedir la desorbitada cifra de 200 millones de euros, precio muy alejado de su valor de mercado en la actualidad. En este caso el sueldo del jugador es de 14 millones netos, cifra que sí que podrían asumir los merengues. Pero evidentemente, y a pesar del empeño de Zinedine Zidane de contar con su compatriota en la plantilla, el Real Madrid se niega a pagar el doble de lo que pagó el Manchester por su fichaje teniendo en cuenta que el jugador incluso se ha devaluado.

Coutinho

Caso diferente es el del jugador del Barcelona. Y es que el recientemente ganador de la Copa América, torneo en el que cuajó una buena actuación, está en la rampa de salida del conjunto azulgrana. Es uno de los elegidos por Josep Maria Bartomeu y Ernesto Valverde para hacer caja con un jugador que no ha dado el rendimiento esperado en su primera temporada en el Camp Nou.

La situación es la siguiente: el jugador no quiere salir a cualquier sitio y el club catalán desea venderlo recuperando gran parte de la inversión que realizó cuando incorporó al jugador procedente del Liverpool a cambio de una cifra cercana a los 150 millones de euros. Actualmente su valor de mercado es inferior a los cien millones y el principal interés de los clubes en ficharlo llega desde Inglaterra.

Aquí esta el principal problema en el caso Coutinho. El futbolista brasileño ha tenido ofertas de diferentes clubes de la Premier, el Manchester United entre otros, pero el fichaje más caro en la historia del Barcelona parece que no quiere jugar en otro equipo inglés diferente al Liverpool.

También ha llegado interés de clubes italianos pero parece muy difícil que ningún club de la Serie A pueda ofrecer al Barcelona una cantidad cercana a los 100millones por el jugador además de satisfacer los intereses económicos y deportivos del atacante brasileño.

Encima, el representante del jugador Kia Joorabchian, ha mostrado varias veces su descontento con el club catalán por el trato que está recibiendo Coutinho: “Deben decir la verdad. Si quieren que Coutinho se vaya, tienen que decirlo”. Y aunque públicamente los directivos del club no ponen al futbolista directamente en la rampa de salida para no desvalorizar a su jugador, el club buscará darle salida hasta agotar sus opciones, pero cada vez quedan menos.

Gareth Bale

El último futbolista en esta situación es el jugador del Real Madrid. Está en una situación parecida a Coutinho, ya que es el club el que quiere venderlo, pero va un paso más allá. Y es que su actual entrenador Zinedine Zidane dejó claro ya desde su anterior etapa en el conjunto blanco que el futbolista galés no era santo de su devoción.

Han pasado algo más de dos semanas desde que el técnico francés soltó en rueda de prensa eso de “si se puede ir mañana, mejor”. A lo que añadió: “No es nada personal. No tengo nada en contra de Bale, pero tomo decisiones. Llega un momento en el que hay que cambiar. Y es bueno para todos su salida. La salida es la decisión del entrenador, y también del jugador, que conoce la situación”. A lo que Barnett, agente del futbolista replicó: “Nunca ha habido relación con Zidane”.

A pesar de que es el jugador que más cerca ha estado de salir de esta ‘jaula’ tras tener todo cerrado para firmar con el Jiangsu Suning, finalmente su fichaje por el conjunto chino no se cerró debido a las reticencias por parte de la familia del atacante y al arrepentimiento del conjunto presidido por Florentino Pérez en dejarlo marchar gratis.

La entidad madridista empezó pidiendo 90 millones de euros por su traspaso, cifra cercana a la que pagó en su día al Tottenham y por encima de su valor actual de mercado. Lo cierto, es que a pesar de rebajar sus pretensiones económicas por la falta de ofertas, no ha llegado ninguna propuesta convincente para satisfacer los intereses de club y futbolista, que cobra 17 millones de euros netos al año. Ha llegado el interés de clubes como el Inter de Milán pero su ficha es inasumible si tienen que pagar un traspaso.

Por tanto, una vez perdida la vía china, si desde Inglaterra no llega ninguna propuesta interesante de última hora, todo hace indicar que las únicas posibilidades que le quedarían al Real Madrid para deshacerse del internacional galés serían el PSG y el Bayern de Múnich.

Con información de Marca

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