La crisis de Tigres ya rebasó fronteras…

Y es que la escuadra universitaria dejó escapar una ventaja que había logrado en el primer tiempo y en 10 minutos del complemento el Alianza le dio la vuelta aprovechando errores infantiles de la defensa regia para sacar un triunfo histórico de 2-1 en el mítico Cuscatlán de San Salvador en la Ida de los Octavos de Final de la Concachampions.

Si en esta ocasión la exigencia es ganar este torneo, las cosas no serán nada fáciles y ni poniendo a sus hombres en la cancha pudieron sacar la victoria, segunda en apenas cuatro días. Ahora la Vuelta será el 26 de febrero en San Nicolás y necesitan ganar por cualquier marcador, dado que el gpl de visitante le daría el pase ganando por la mínima diferencia.

Por primera vez desde que llegó a Tigres y que empezó a participar en este torneo internacional, el francés André Pierre Gignac jugó un partido en Centroamérica y en éste juego buscaría igualar a Humberto Suazo en 121 goles como el máximo anotador histórico del futbol regiomontano, pues llegaba con 120 tantos en 211 partidos.

Ricardo Ferretti mandó a los mejores hombres que tenía disponibles, un once muy experimentado y de alta calidad, siendo el canterano Juan Sánchez Purata el único con menos recorrido, pues ante las lesiones de tres centrales como Hugo Ayala, Diego Reyes y Jorge Torres Nilo tuvo que hacer pareja con Carlos Salcedo, además el Tuca decidió mandar de nuevo como titulares a Rafael Carioca y Nicolás López.

Tigres arrancó apretando a los locales y teniendo más la pelota. Al minuto cinco tuvo Enner Valencia un remate de frente en un tiro de esquina, pero no pudo rematar bien; en tanto los salvadoreños, comandados por el mexicano Felipe Ponce, buscaban con trazos largos sorprender atacando por los extremos para buscar al colombiano Oswaldo Blanco en el eje de ataque.

Al 17′ el uruguayo Nicolás López estuvo cerca de abrir el marcador para los felinos con un remate de media tijera, aprovechando la débil marca de los albos, y la pelota apenas paso por un lado del poste izquierdo del arco custodiado por Rafael García. El mismo delantero uruguayo tuvo la más clara al 30′ luego de un trazo largo, pero su disparo fue desviado en gran forma por el arquero García.

Fue al 33′ que el conjunto mexicano abrió finalmente el marcador, en un tiro libre de André Pierre Gignac a segundo palo, Pizarro recentró de cabeza a donde Juan Sánchez Purata, en aparente fuera de lugar, aprovechó que estaba sin marca para definir con remate de derecha y poner el 0-1 que festejaron en grande los Incomparables que hicieron el viaje en la tribuna del Cuscatlán.

Enner Valencia dejó ir el segundo al 42′ tras un gran pase filtrado de Gignac que lo dejó sólo ante el portero García y a quien le estrelló su disparo al entrar al área.

Para la segunda parte a los salvadoreños no les quedaba otra que ir a buscar el empate y apenas a los 20 segundos del complemento Carlos Salcedo cometió un penalti infantil que el silbante no dudó en marcar, pero le perdonó la amarilla que hubiera sido la expulsión del Titán, y el mexicano Felipe Ponce lo cobró de gran forma para el 1-1 al 46′.

Tigres respondió al 50′ con un disparo de Carioca que el arquero local detuvo bien, en lo que apenas era un esbozo felino que todavía parecía noqueado por el gol tempranero en contra. Sin embargo, fueron los salvadoreños los que volvieron a pegar al aprovechar la pésima marca de Salcedo y Purata para que el colombiano Oswaldo Blanco anotara el 2-1 al 55′.

Y si los errores defensivos estaban costando caro, al 56′ fue Valencia quien volvió a fallar en ofensiva,tras un centro del López no supo cabecear correctamente y dejó ir el empate. Tuca Ferretti mando a Julián Quiñones por el Diente en busca de más presencia ofensiva. Dicen que al mejor cazador se le va la liebre y al 66′ fue André Pierre Gignac quien tuvo el empate, pero remató por encima del travesaño estando sólo en el área chica rival.

Tigres insistía e insistía, llegando por las bandas, enviando centros, tiros de media distancia, pero el gol no caía, mientras los albos salvadoreños estaban agazapados en busca de un contragolpe que sentenciara el encuentro.

Al 85′ un gran centro de Julián Quiñones puso ewn peligro el arco salvadoreño, pero Gignac no alcanzó a cerrar al segundo palo y se fue otra opción. Y a un minuto del final una vez más Quiñones puso un servicio de gol, pero el remate de cabeza de Jordan Sierra fue desviado providencialmente por un zaguero salvadoreño. Todavía en la última acción hubo un remate al poste del arco centroamericano, pero el gol del empate nunca llegó.

La afición del Alianza hacía una auténtica fiesta en las tribunas porque veía cerca ekl triunfo de su equipo, la cual finalmente se consumó y ahora los Tigres tendrán que regresar al Universitario el próximo miércoles por la remontada. A los felinos les basta con el 1-0 para avanzar por el gol de visitante.

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