El Comité Federal del Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC por su sigla en inglés) anunció que a fines de noviembre comenzará a reducir el ritmo mensual de sus compras de activos en 10,000 millones de dólares en Bonos del Tesoro y 5,000 millones más en bonos respaldados por hipotecas.

Tal como lo anticipó el FOMC y el presidente de la Fed, Jerome Powell desde el Septiembre, las condiciones de recuperación económica en Estados Unidos permiten iniciar el retiro de liquidez, el llamado tapering, sobre los recursos que inyectó a partir de marzo del año 2020, como medida extraordinaria para limitar riesgo de una falla en la disponibilidad de dólares ante la incertidumbre que provocó el Gran Confinamiento por la pandemia.

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En un comunicado del séptimo anuncio Monetario del Año, el Comité precisó que “considera apropiado mantener reducciones similares en el ritmo de las compras netas de activos cada mes, pero está preparado para ajustarlas si las perspectivas económicas lo justifican”.

El Director de la consultoría Visor Financiero, Joel Martínez proyectó desde septiembre que ante este ritmo de retiro, la liquidez extraordinaria inyectada por la Fed durante los 19 meses que lleva la pandemia, terminaría de recogerse entre mayo y junio próximo.

El tapering se realizará sobre los recursos que inyectó la Fed desde marzo del año 2020, como medida extraordinaria para garantizar disponibilidad de dólares, ante la incertidumbre que provocó el Gran Confinamiento por la pandemia, en la estrategia conocida como Expansión Cuantitativa (Quantitative Easing).

Esta es la segunda ocasión en menos de 10 años que la Reserva Federal de Estados Unidos estructura un tapering tras aplicar el Quatitative Easing (QE) que implica compras de activos.

El precedente anterior comenzó a fines de 2013, tuvo siete años de duración y significó la reducción de 3,900 billones de dólares en la hoja de balance de la Fed.

Estrategas financieros estiman que el estallido de la crisis pandémica motivó una inyección de 8,200 billones de dólares.

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