Los países de América Latina, entre ellos México, cada vez se vuelven más atractivos para que los criminales laven sus ganancias vía criptomonedas, así lo detalla un estudio reciente de la consultoría Intsights.

De acuerdo con el reporte “El lado oscuro de América Latina: criptomonedas, cárteles y el auge del cibercrimen”, los grupos delincuenciales de la droga en la región han aprovechado los avances tecnológicos de la banca digital y las transferencias de dinero, para lavar sus fondos producto de actividades ilícitas, principalmente de la venta de drogas.

“El flujo constante de dinero en la comunidad del crimen organizado alimenta los mercados oscuros de la web y el ecosistema del delito cibernético. Los grupos del crimen organizado y los cárteles de la droga en América Latina están aprovechando los avances tecnológicos en la banca digital y las transferencias de dinero”, se puede leer en el reporte de Intsights.

Según el documento, entre los métodos más comunes para blanquear capitales producto de actividades ilícitas, está mover recursos por medio de plataformas de intercambio de criptomonedas no reguladas y con controles más laxos para la identificación del cliente.

“Los delincuentes se están aprovechando de las plataformas de intercambios no reguladas que no requieren información de registro y prueba de identificación para fines de seguimiento. Estas plataformas ilegales son atractivas para los grupos criminales que buscan mover grandes cantidades de dinero a través de canales no rastreados”, detalla el reporte.

Según el informe, la manera en que se busca blanquear el dinero ilícito es por medio de cuentas alojadas en dichas plataformas no reguladas, donde se depositan recursos para obtener criptomonedas, como bitcoin, u otras como litecoin y ethereum, que pueden ser utilizadas para el pago de mercancía o para ser negociadas en dichos espacios.

El reporte destaca que, una vez que son blanqueados los recursos con criptomonedas, la mayoría son utilizados en países de la región con laxas regulaciones de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.

Intercambios sin intermediación

Otra de las tipologías descritas en el reporte se refiere a una forma de intercambio de criptomonedas entre personas sin ningún intermediario, por medio de plataformas que no son administradas por personas sino por softwares que programan la operación de las mismas.

A esta manera de intercambio de criptomonedas se le conoce como peer to peer (P2P), la cual es comúnmente utilizada para que los delincuentes puedan blanquear sus recursos, según el informe de Intsights.

“Las plataformas de intercambio P2P generalmente carecen de programas de prevención de lavado de dinero y realizan poca o ninguna diligencia debida de conocimiento de cliente, lo que atrae a los actores criminales a utilizar P2P frente a los intercambios tradicionales de criptomonedas”, precisa el reporte.

Según el análisis, diversas plataformas de este tipo de intercambio han tenido un crecimiento exponencial en diversos países de América Latina. “A lo largo del 2019 y hasta este 2020, la conocida plataforma de P2P Local Bitcoins experimentó un crecimiento récord en el volumen de transacciones en muchos países de América Latina. También vieron un fuerte crecimiento en el volumen otras plataformas de este tipo como Paxful y CCoins.

Asimismo, el reporte indica que los criminales también buscan mezclar sus recursos ilícitos con criptomonedas por medio de una técnica de mezcla donde se apoyan de tecnologías alojadas en la dark web.

Los puntos que toca el estudio

• Amenazas emergentes en la región dirigidas a organizaciones internacionales.

• Uso de criptomonedas para eludir a las autoridades.

• El impacto económico de la clandestinidad criminal en América Latina.

Fuente: Intsights

Publicidad