Agencia Reforma

La crisis por la pandemia de Covid dejó a muchas personas sin posibilidad de seguir pagando una vivienda, lo que detonó un incremento del 65 por ciento en los remates hipotecarios en México.

De enero a mayo del 2020, en el País se registraron 41 mil 380 remates hipotecarios y en el mismo periodo de este 2021 fueron 68 mil 345, según cálculos de Maison Maya, empresa especializada en remates.

Solo en el caso de Banorte, la cifra pasó de 4 mil 155 a 7 mil 950 en el mismo periodo, sostuvo Marco Ayuzo, director general de la compañía.

Según el INEGI, al cierre de abril pasado se registraron 524 mil personas desempleadas en buena medida por efectos de la pandemia.

El remate es un proceso mediante el cual un banco intenta recuperar parte de su inversión al haber otorgado un crédito hipotecario que dejó de ser pagado.

Éste se da una vez que se dejaron de pagar varias mensualidades y se agotaron todos los recursos judiciales que incluye la búsqueda del banco para solicitar el pago y no atender requerimientos.

Ayuzo explicó que el número de meses de impago para proceder a un recurso judicial y finalmente llegar al remate depende de las políticas internas de cada banco.

Daniel Narváez, especialista inmobiliario de Lamudi, señaló que hasta el cierre de marzo se incrementaron en 30 por ciento los inmuebles en remate anunciados en línea contra los reportados al final del mismo mes de 2020.

Coincidió en que esto obedece al desempleo.

Detalló que el valor de estos inmuebles es de 30 a 70 por ciento menor a su valor de mercado, aunque es variable.

Rubén Lozano, director general de Certeza Inmobiliaria, mencionó que la gente con una hipoteca desconoce que tiene la opción de vender su inmueble y capitalizar la plusvalía que adquirió el mismo antes de iniciar un juicio.

“El valor fue creciendo, entonces si lo vendes, tienes un remanente muy importante, pero la gente no lo hace y se está yendo con los abogados que lo único que están haciendo es alargar el tema porque su objetivo es vivir de ello (de un proceso de remate)”, dijo. 

Por este desconocimiento, cuando se quedan sin recursos para pagar sus créditos hipotecarios, terminan en medio de un remate que pudieron evitar. 

Un asesor en bienes raíces de la Ciudad de México confirmó que la venta de este tipo de inmuebles ha crecido de forma considerable. 

“Sí han aumentado mucho. Recientemente cerramos una adjudicación, y uno de los abogados hizo ese comentario, que debido a la pandemia mucha gente dejó de pagar”, relató.

Para Lozano, la otra cara de la moneda es que la demanda por inmuebles rematados ha crecido el doble en lo que va de este año respecto al 2020 para inversión.

Ayuzo detalló que el remate puede ser bancario o jurídico, lo cual depende de la etapa legal en que se encuentre el proceso.

En el bancario, un tercero compra la deuda al banco para buscar en juzgados que el acreditado pague. En el proceso, el banco puede solicitar al juez una subasta para recuperar el dinero y si queda un remanente, una vez que el banco cobra el deudor recibe una parte.

La institución financiera también puede pedir a un juez que le den la posesión de la casa, el deudor pierde la propiedad y el banco vende los derechos a alguien más.Hora de publicación: 05:00 hrs.

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