La guerra contra el huachicol se extenderá al sector eléctrico nacional; con el fin de poner un alto al robo de energía y revertir las pérdidas de casi 26 mil millones de pesos que causa este ilícito al país, reveló la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Luis Bravo Navarro, director general de la Coordinación de Comunicación Corporativa de CFE, informó que, por instrucción del Gobierno de AMLO, se combatirá a los usuarios, negocios y empresas que instalan diablitos y diablotes para apoderarse de la luz y alimentar a la corrupción.

Indicó que en abril próximo se darán a conocer los resultados de una auditoría en la materia, que la nueva administración de la Comisión Federal de Electricidad ordenó para conocer el tamaño real del problema y combatirlo.

“Es una consigna presidencial y se va a actuar contra la corrupción en todas las áreas: en la CFE, Pemex, Secretarías de Estado y en todas las dependencias del gobierno. Se trata de una de las principales metas y retos que propuso –desde su campaña– el presidente López Obrador.

“Nosotros –en la Comisión Federal de Electricidad– estamos en el proceso de análisis”, para “entender y saber dónde están los focos rojos” generados por el robo de electricidad; “y una vez que se detecten, se actuará en consecuencia” advirtió el funcionario.

Bravo Navarro explicó que, al cierre de junio de 2018, la CFE reportó pérdidas anuales por 50 mil 993 millones de pesos”; equivalentes a 11.6% de la energía recibida; lo cual –dijo– representa un merma “enorme”.

De dicha cifra, precisó, 25 mil 700 millones corresponden a las pérdidas no técnicas o robo de electricidad; a través de los llamados diablitos y diablotes que instalan los usuarios y las empresas para conectarse de forma ilegal a los sistemas de distribución de energía.

Mientras que los 25 mil 293 millones de pesos restantes están catalogados como pérdidas técnicas; rubro que incluye las mermas originadas por las fugas de electricidad, problemas de mantenimiento en instalaciones y fallas en la red nacional.

Al ser cuestionado sobre si la CFE preve una lucha –similar a la iniciada por Pemex contra el huachicol, para desactivar los diablitos, Luis Bravo puntualizó que lo más importante es acabar con diablotes instalados por las empresas, porque estos causan el mayor daño al erario.

“En alguna ocasión, el director de la CFE, Manuel Bartlett Díaz, dijo que los diablitos son lo de menos; lo grave son los diablotes”, instalados por los corporativos, subrayó.

El funcionario recordó que el combate a la corrupción se dará en todas las instituciones de gobierno, como sucede en Pemex; y aunque “hay gente que ha brincado” por la estrategia contra el robo de gasolina; cuando se inhiba tal delito “van a estar contentos”.

“Cuando tienes un tumor grave, te va a doler que te abran; pero hay que abrirlo y hay que extirparlo. ¿El proceso es doloroso?, sí; ¿toma un tiempo?, sí. Pero era necesario hacerlo (en Pemex); y lo mismo va a hacer la Comisión Federal de Electricidad en ese sentido”, advirtió Bravo Navarro.

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