China mostró optimismo frente a la epidemia de coronavirus, respaldada por cifras oficiales que documentan una caída progresiva en la cantidad diaria de nuevos contagios. Tanto es así que el presidente chino, Xi Jinping, habló hoy de “una evolución positiva” en la lucha contra la enfermedad.

Y aunque la agencia de calificación S&P Global recorta el 0,3% las previsiones de crecimiento del Producto Interno Bruto global en 2020, los mercados financieros de todo el mundo, con los mercados bursátiles al alza en todas partes, quieren creer en un final inminente ’emergencia. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que aún es “demasiado pronto” para hacer tales predicciones. El balance llegó a 48.206 casos confirmados, 1.350 muertes y 5.123 personas recuperadas de la enfermedad. Entre todos, la información que sería un buen augurio es que en Hubei, la provincia epicentro de la epidemia, en la que sólo se registraron mil casos nuevos el último día: una cifra lejos del pico de más de 3.000 infecciones el pasado 4 de febrero, así como el número más bajo desde finales del mes pasado. Además, la tasa de curación aumentó a 10,6% en comparación con 1,3% del pasado 27 de enero.

Los “resultados relevantes”, por lo tanto, pueden alegrar al presidente chino, alcanzado en su opinión gracias a las iniciativas de prevención y control implementadas por las autoridades de su país.

El asesor médico del presidente chino, Zhong Nanshan, dijo que la epidemia alcanzará su punto máximo en febrero y podría terminar en abril. Por su parte, el análisis del físico Alessandro Vespignani es ligeramente diferente: para el director del Network Science Institute de la Northeastern University de Boston, el pico de la epidemia de Covid-19 podría llegar a Wuhan a fines de febrero o, a más tardar, a principios de marzo.

Pero, en el resto de China, donde el coronavirus comenzó a circular más tarde, el pico podría llegar entre abril y mayo.

Dependerá de si las autoridades sanitarias pueden controlar la epidemia o no. Sin embargo, hay quienes alimentan dudas sobre los números oficiales publicados por Pekín. La Comisión Nacional de Salud de China -denunció el periodista chino Alex Lam, cuyas tesis también fueron relanzadas por el virólogo italiano Roberto Burioni- el 7 de febrero habría decidido considerar como casos de coronavirus confirmados sólo aquellos positivos a la prueba y sintomáticos y no más también aquellos asintomáticos.

Una elección, respaldada por un documento chino publicado en Twitter por el propio periodista, que tendría el efecto de reducir el número de epidemias.

Todo esto no parece molestar a las bolsas de valores europeas que han marcado un día récord y otro paso más allá de los máximos donde ya estaban, a raíz de los signos positivos registrados por las listas de precios asiáticas, todo en alza.

Piazza Affari cerró golpeando los máximos desde 2008 (+ 0.7%), pero las mejores actuaciones fueron registradas por Frankfurt (+ 0.89%) y París (+ 0.81%). La actitud de los inversores se ha vuelto positiva desde que el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, dijo el martes que su evaluación de las consecuencias económicas no es tan sombría como se temía.

Entre los operadores financieros, también existe la expectativa de que Pekín introduzca importantes políticas de estímulo para compensar los resultados económicos negativos que se esperan este año.

La desaceleración del PIB chino, a fines de 2020, podría alcanzar alrededor de un punto porcentual. Al menos, según S&P Global, que redujo sus pronósticos del 5,7 a 5% sus previsiones: 1,1% de crecimiento menos respecto del año pasado, cuando la segunda economía más grande del mundo había progresado en 6,1%.

Pero, en cualquier caso, la crisis debería afectar principalmente a Asia, mientras que la disminución global del Producto Interno Bruto (PBI) se espera en el orden de 0,3% y para Europa se habla de uno o dos decimales menos a finales de 2020.

Entre las diversas consecuencias de la epidemia, la OPEP, el cartel de los países productores de petróleo redujo el pronóstico de la demanda en el primer trimestre en 440 mil barriles por día. Una reducción debido a la emergencia que está reduciendo el consumo de combustible en China, lo que podría traducirse en una caída del 19% durante todo el año. Mientras tanto, por temor al virus, el Mobile World Congress, la principal feria mundial de telefonía programada en Barcelona a fines de febrero, ha sido cancelada, diezmada por las deserciones de importantes empresas. Así como el Gran Premio de Fórmula 1 de Shanghai no tendrá lugar, originalmente programado para el próximo 19 de abril, pero ahora pospuesto a una fecha a determinarse.

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