Los efectos del Covid-19 en la economía provocan también una pandemia de desnutrición, que está a punto de afectar a más de un tercio de población mundial, de hecho, hasta 30 mil millones de personas en el mundo.

Se trata de una amenaza con un impacto particularmente grave para las mujeres y niños de los países pobres y en vías de desarrollo, visto que se ven impedidos de acceder a una dieta sana.

Este sombrío escenario tomó forma a partir de los modelos previsionales desarrollados por Saskia Osendarp del Foro de Micronutrientes en Washington, resultado de un estudio publicado en la revista Nature Food.

Los expertos consideraron los niveles de desnutrición prepandémicos y estimaron los efectos de la pandemia en el acceso a los alimentos en todo el mundo.

En efecto, hay interrupciones causadas por Covid-19 en las cadenas de suministro de alimentos ricos en nutrientes pero perecederos como frutas y verduras, y también la carne y el pescado produjeron una extrema volatilidad de los precios, lo que los hace inaccesibles para un número creciente de familias que cada vez más optan por alimentos menos nutritivos y menos saludables.

De hecho, se alimentan con comida chatarra como bocadillos y alimentos precocinados, que cuestan menos, explicaron los investigadores.

Esto tiene graves repercusiones en términos de salud, especialmente en mujeres y niños de países de ingresos bajos y medios: en efecto, los investigadores calcularon que para 2022 habrá 168 mil muertes más entre niños (hasta 283 mil niños en el escenario más pesimista) debido a la desnutrición por el daño económico que ha causado la pandemia.

Además, unos 9.3 millones de niños más que en la situación prepandémica tendrán retrasos de crecimiento debido a la desnutrición de Covid-19 y 2.6 millones tendrá un retraso de crecimiento de estatura en relación con su edad.

Este escenario también proporciona 2.1 millones más de casos de anemia materna (hasta un máximo de 4.8 millones) y 2.1 millones de niños nacidos de madres con bajo peso (hasta un máximo de 3 millones).

Esto a su vez tendrá repercusiones económicas, de hecho, los investigadores estiman que, debido a retrasos en el crecimiento y del aumento de la mortalidad infantil por desnutrición, habrá pérdidas de productividad del orden de 29,7 mil millones de dólares (que si se concretara el escenario más pesimista llegaría a 44,3 mil millones).

Para mitigar estos efectos, por ejemplo mediante la asignación de más recursos a intervenciones destinadas a combatir la desnutrición, se necesitarán de 1.200 a 1.700 millones de dólares más cada año, señalaron los investigadores.

Sin respuestas estratégicas “la pandemia no solo cancelará años de progreso que exacerban las desigualdades en términos de salud, desnutrición y mortalidad, sino también afectará el capital humano y el crecimiento económico de la próxima generación”

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