Charlene Domínguez/Agencia Reforma

Con la reforma a la Ley del Seguro Social, que permite a más personas acceder a una pensión mínima garantizada, la carga fiscal que el Gobierno tendrá que enfrentar será casi 7 veces mayor para cumplir con el compromiso de pagarlas.

En total, y hasta 2050, el costo que tendrá que asumir por la pensión mínima garantizada asciende a 819 mil millones de pesos, mientras que sin la reforma sería de 109 mil millones.

El costo con la reforma se eleva porque más personas podrán acceder a esta pensión, de acuerdo con una proyección de Mercer Human Resource Consulting.

Para la actual Administración -de 2021 a 2024- el costo será de mil millones de pesos y este monto se incrementa para los siguientes sexenios, conforme se vayan jubilando más personas con este tipo de pensión.

La pensión mínima garantizada es una de las tres alternativas de jubilación que tienen los trabajadores del sector privado cuya cotización en el IMSS comenzó a partir de julio de 1997.

El objetivo es completar la pensión de aquellos que en su cuenta individual no tienen el saldo suficiente para pensionarse con los recursos de la Afore, ni renta vitalicia, de modo que el Gobierno se hace cargo de los recursos faltantes.

La reforma, que entró en vigor este año, incrementó el monto de la pensión de 3 mil 289 a 4 mil 345 pesos mensuales en promedio y redujo las semanas de cotización de mil 250 a 750.

Foto Reforma Negocios

Según la Secretaría de Hacienda, con los cambios, 82 por ciento de los trabajadores podrían alcanzar una pensión mínima garantizada, mientras que con la Ley anterior sólo accedía 34 por ciento.

De acuerdo con las estimaciones de Mercer, con la reforma podrían jubilarse cerca de 165 mil cotizantes en el periodo de 2021-2024, de los cuales estima que entre 8 y 10 por ciento estarían recibiendo la pensión mínima garantizada.

El cambio en el sistema, viene acompañado de un incremento en la aportación que se hace a la Afore, que pasa de 6.5 a 15 por ciento, la mayor parte absorbida por el patrón.

“Sí va costar más al Gobierno porque está dando a más gente una pensión mínima garantizada, pero va haber mucha más gente que va estar aportando y además el Gobierno se está ahorrando una lana por la cuota social, porque está redistribuyendo su cuota”, destacó Leonardo Lara, líder de Wealth en Mercer México.

José Guadalupe González, socio de Seguridad Social y Servicios Fiscales en Remuneraciones de KPMG México, resaltó que es muy significativo que bajen las semanas de cotización para que más personas tengan una pensión ya que así también tendrán acceso a servicios médicos.

“Cuando una persona está pensionada, el IMSS no nada más te da dinero sino te da todos los servicios médicos, hospitalización, medicinas; mucha gente, bajo el requisito de las 1,250 semanas no alcanzaba ni eso entonces era gente que ni recibía una pensión ni tenía servicios de salud.

“Es positiva la reforma”, sostuvo.

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