LG Electronics puso fin a su negocio de comunicaciones móviles, después de una historia de 23 años que empezó con la fabricación de celulares de voz y que termina en el diseño de teléfonos inteligentes con conectividad 5G e inteligencia artificial (AI). La decisión de LG pasa por cancelar los desplazamientos de teléfonos y tabletas como líneas de negocio, pues su manufactura, distribución e inversión en publicidad se volvió deficitaria para la compañía, equivalente a 750.63 millones de dólares sólo en 2020.

La retirada de LG del negocio celular obedece a un contexto multifactorial y de larga data que fue nutriéndose desde el 2015, con la masiva aparición de marcas chinas con precios pulverizados; el constante avance de Huawei, Oppo y Motorola en el mercado global; nuevos hábitos de consumo de los usuarios, un mercado móvil maduro que también impactó a los ingresos de los operadores y un contexto económico adverso para toda la industria que se agudizó con la pandemia de Covid-19. Todavía hace un lustro, las ventas de celulares LG pintaban en el top cinco de líderes globales, pero hacia 2020 esa participación descendió a 1.1 por ciento.

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Diez años atrás, LG peleaba a Samsung el segundo puesto del mercado mexicano que lideraba la legendaria Nokia que también ya se apagó al igual que Sony. LG Electronics tiene hoy el 7.0% del negocio en México, una cifra que parecería insignificante pero que es igual a 9.1 millones de teléfonos que alguna otra marca tendrá que suplir con sus propios celulares. Los candidatos naturales serían ZTE, Alcatel y la nueva Nokia, pues ninguno de ellos alcanza el 5.0% del negocio aquí y porque los teléfonos de Huawei, Samsung, Motorola y Apple se han encarecido demasiado para la renta del mexicano común. Un día de 2009, LG tuvo el 24% del mercado celular mexicano.

El cierre del negocio celular de LG ocurrirá formalmente en julio, pero la empresa continuará prestando servicio de mantenimiento y respetará las garantías de los teléfonos. LG promete una reubicación de sus trabajadores afectados en México por esta determinación y flujo de inversiones hacia las plantas de Monterrey, Reynosa y Mexicali, que ponen a LG en el primer o segundo puesto de los mercados nacionales de línea blanca y pantallas, ante marcas como Mabe, Acros, Whirlpool y Samsung, según cada categoría en particular.

LG quiere redireccionar recursos hacia aquellas divisiones de negocio que a la fecha reportan utilidades como los televisores y electrodomésticos; y hacia otras líneas  de negocio que también le aseguren viabilidad futura, como los vehículos autónomos, hogares conectados, servicios de salud y más aplicaciones de entretenimiento, por eso Daniel Aguilar, gerente de comunicación corporativa de LG Electronics México, asegura que LG no deja un vacío en el sector tecnológico, sino que busca reacomodarse de cara a nuevos ecosistemas de conectividad que vendrán con la maduración del Internet de las cosas, la inteligencia artificial, la industria 4.0 y lo que pudiera ser la tecnología 6G en algunos años.

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