Alcanzar los ingresos que plantea la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) para el siguiente año será difícil, debido a que las variables macroeconómicas con las que se estimaron son bastante optimistas, refirieron analistas tras su  aprobación en la Cámara de Diputados.

“De lado del ingreso, el panorama luce complicado, no le hicieron cambios al escenario macroeconómico y, aunque son variables que se pueden alcanzar, siguen siendo optimistas. Va a ser complicado cumplir las metas del gobierno en términos de recaudación, la actividad económica se va a ver afectada, se ve difícil un rebote fuerte y sostenido, más bien será una recuperación lenta y diferente, entre sectores”, dijo James Salazar, de CiBanco.

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En este sentido, Raymundo Tenorio, catedrático del Tec de Monterrey, refirió que es posible que se obtengan menores ingresos a los aprobados del lado del Impuesto sobre la Renta (ISR), esto debido a la crisis económica actual.

“No va a ser fácil, sobre todo en materia del ISR porque va a haber una contracción a los sueldos de los asalariados, que son los que contribuyen con este gravamen, mientras que las utilidades de las empresas van a bajar y eso genera menor pago de ISR”, explicó.

Gabriela Siller, de Banco Base, advirtió que en caso de que no se alcancen los ingresos que se pronostican, se podría generar un hueco en las finanzas públicas que llevaría a un recorte o subejercicio del gasto público en el segundo semestre del 2021.

Mayor fiscalización y coerción

Mario Barrera, del despacho Thompson & Knight, indicó que la Miscelánea Fiscal que se aprobó contiene una serie de modificaciones que podrían mandar un mensaje de desconfianza al contribuyente, además de ejercer una mayor fiscalización y coerción sobre éste.

“No se tomaron las medidas que se necesitan en línea con el momento histórico actual. Hay ausencia de apoyos o estímulos que ayuden a salir de la crisis de manera más rápida”, apuntó.

Uno de los temas más criticados desde la propuesta del Ejecutivo y que desató la discusión en San Lázaro fue la modificación para que el SAT pueda utilizar herramientas como celulares, grabadoras, cámaras y similares en sus visitas domiciliarias.

En el análisis se agregó una modificación para que sea el SAT quien otorgue y resguarde dichas herramientas, además de que se deba encriptar la información del causante, pero Mario Barrera refirió que continúa siendo preocupante en temas de seguridad personal.

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