En materia de empleo formal, la crisis económica que desató el Covid-19 afectó más a los puestos de trabajo de bajas remuneraciones y, al mismo tiempo, esta franja de la plantilla laboral es la que enfrenta mayor rezago en el proceso de reactivación de las contrataciones.

Debido al cierre parcial de las actividades económicas para contener el avance de la enfermedad, entre marzo y julio pasado se registraron en el país un millón 117,584 despidos, de los cuales 873,941 (el 78.2%) correspondió a empleos remunerados con no más de dos salarios mínimos, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

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El salario mínimo vigente para el 2020 es de 123.22 pesos diarios, por lo que estamos hablando de puestos de trabajo que cuentan con sueldos mensuales de entre 3,696 y 7,393 pesos. Al mes de febrero, previo al inicio de las medidas de distanciamiento social, 50.3% de los 20.6 millones de trabajadores registrados ante el IMSS tenía un sueldo dentro de dicho rango.

“La realidad de las cosas es que la mayoría de los empleos que se perdieron durante esta pandemia eran los empleos ‘más económicos’. Habitualmente las empresas tratan de mantener su plantilla laboral y por eso veíamos un incremento en el salario promedio de cotización, porque los (empleos) que más se habían dejado de contratar o en este caso perdido eran los de menor importe económico”, dijo Norma Gabriela López Castañeda, Directora de Incorporación y Recaudación del IMSS.

Posteriormente, entre agosto y octubre, con la reapertura parcial de las actividades económicas que se habían mantenido en cuarentena, se generaron 406,881 empleos, de los cuales 298,332 correspondieron a plazas del rango salarial más bajo.

Así, el número de trabajadores asegurados en este segmento fue de nueve millones 819,500 trabajadores al cierre de octubre, cifra 5.5% inferior a la registrada en febrero. Este rezago sigue siendo el mayor de entre las otras franjas salariales agregadas.

La de más de dos y hasta cuatro salarios, donde había registrados cinco millones 430,930 trabajadores al 31 de octubre, mantiene una caída de 0.7%; la de más de cuatro y hasta seis salarios (dos millones 61,708 trabajadores), un descenso de 0.9%; la de más de seis y hasta ocho (912,172 trabajadores), un retroceso de 1.4%; y la de más de ocho salarios (un millón 547,157 empleados), una contracción de 3.7 por ciento.

Destaca que, de los 406,881 empleos reactivados en agosto, septiembre y octubre, 45% tiene el carácter de eventual, cuando solo 29% de los despidos que hubo de marzo a julio se relacionaron con empleos de tipo temporal, lo que habla de un proceso de recuperación sesgado hacia puestos de trabajo con menor estabilidad laboral.

Por sector económico, el empleo más perjudicado es el del sector servicios personales y a empresas (en donde se incluyen los empleos del sector turismo), pues su nómina arrastra una caída de 8.7% al cierre de octubre con relación al nivel de febrero, superando el descenso de 8.6% de la nómina del sector agropecuario.

El sector de servicios empleó al 31 de octubre a cuatro millones 414,477 trabajadores, cifra que representa 22.2% del número total de empleados formales del país.

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