El nuevo administrador General de Aduanas, Horacio Duarte Olivares, afirmó que de ser necesario se harán ajustes a la Ley Aduanera y se valdrán de recursos tecnológicos y de colaboración con todas las dependencias del gobierno para que el Estado retome el control de las aduanas del país, en donde “el crimen organizado tiene metida la mano”.

Recalcó que se pondrá especial atención en las siete aduanas más grandes del país, que concentran la mayor parte del comercio, pero también el mayor tráfico ilegal de mercancías y contrabando, y confió en que una vez que el Estado retome el control se elevará la recaudación de impuestos.

Sobre las aduanas que están en manos del crimen, respondió a Notimex: “Sabemos cuáles son, pero no lo vamos a dar a conocer para no romper el sigilo que estamos obligados a tener y vamos a ser muy cuidadosos en integrar los expedientes. Recordemos que parte de la impunidad en el país es que se filtran las investigaciones y los señalados usan mecanismos jurídicos para eludir sus responsabilidades precisamente por esas filtraciones.

“Hay investigaciones abiertas en este momento, que están atacando en primer lugar, cuando haya actos de corrupción de funcionarios de aduanas, y un segundo componente tiene que ver donde el crimen organizado tiene metida la mano con los funcionarios o sin ellos, porque no necesariamente en todos los casos las acciones ilícitas ocurren con la complicidad de los funcionarios”.

El funcionario recién nombrado en el cargo insistió en que por las reservas de Ley no dará a conocer las investigaciones “para que no se caigan”.

Refirió que el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, adelantó que investigan a los administradores de las 49 aduanas del país, y de ellos se sospecha de seis por lavado de dinero, pero no quiere decir que todos sean culpables de corrupción.

Pero esto es de forma paralela a la investigación que hace la Administración General de Aduanas, y van a esperar el resultado para proceder con sanciones administrativas, inhabilitaciones o denuncias penales.

Duarte Olivares expuso que los principales ilícitos de contrabando consisten en la introducción de armas, drogas, animales y mercancías no declaradas que no generan un impuesto, lo cual puede llegar en contendores.

“El tráfico está concentrado básicamente en las seis o siete aduanas más grandes del país, Nuevo Laredo, Ciudad Juárez, Tijuana, el Aeropuerto de la Ciudad de México, Manzanillo, Tuxpan y Lázaro Cárdenas, que son las que concentran el grueso de la actividad comercial del país; en esos lugares es donde la estrategia tendrá que focalizarse de manera mucho más eficiente”.

Otros de los mayores problemas actualmente en aduanas estriba en que los importadores no reportan el volumen correcto de lo que importan o subvalúan los precios de las mercancías.

“No quiero dar estimaciones del tamaño del problema, pero vamos a ir demostrando que pueden ir incrementándose los ingresos por impuestos si cumplimos con honestidad, teniendo funcionarios probos”.

Para el funcionario, “las aduanas se han convertido en un espacio en donde no necesariamente el Estado controla, donde hay muchas manos y donde el Estado ha perdido una oportunidad de tener una soberanía; sí constituyen un problema, pero sin duda hay buenos funcionarios y buenas prácticas en las aduanas y que no las queremos desperdiciar en el camino, no todo está perdido”.

Dijo que una encomienda presidencial es coordinarse con todas las instituciones del Estado; Ejército, Marina, Comunicaciones y Transportes, UIF, con la Fiscalía General de la República (FGR), para atacar en conjunto el problema y que les permita en caso de encontrar ilícitos, judicializar los temas.

Ello, dijo, para llevar ante la justicia a quien haya que llevar, sin perder de vista los dos objetivos fundamentales de las aduanas: el ingreso de recursos fiscales a través del comercio y garantizar la seguridad para que no ingresen mercancías ilícitas como drogas y armas.

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Investigarán si aduanas se venden

El funcionario insistió en que la corrupción ha atacado en su conjunto a las aduanas, y aunque “no dudamos que también haya buenos servidores públicos, vamos a revisar este rumor de que las administraciones de las aduanas se venden”.

Comentó que están revisando toda la parte tecnológica para saber si están utilizando todas las herramientas que tienen contratadas e instaladas, para ver si es necesario ampliarlas o tener un mejor procesamiento de los datos.

De igual manera revisan el marco normativo en su conjunto y la Ley Aduanera, y aunque no se está pensando en una nueva legislación, si requiere algún cambio se va a hacer.

“Estamos pensando en las partes que hay que revisar, con el objetivo de que el Estado mexicano retome el control, administre sus aduanas y cobre los impuestos correspondientes. No hay que olvidar que las aduanas captan 70 por ciento del IVA que se cobra en el país, por lo que el nuevo modelo de aduana no debe afectar esta recaudación”.

Precisó que no plantearían un cambio sustancial en la Ley, de lo que se trata es que los trámites aduanales sean mucho más ágiles, que las aduanas estén al servicio de México en el marco de los tratados comerciales, para ayudar a la captación de impuestos del país.

Así, por el momento, no vislumbran cambiar la forma en que se asignan las concesiones aduaneras o recintos fiscales.

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Quitarán elementos podridos

“Vamos a trabajar por retomar el control de Estado en las aduanas y si quitamos a algunos elementos podridos y eso redunda en un beneficio para el país, así vamos a proceder”.

Para Duarte, de lo que se trata es hacer una limpia en lo que sea necesario para garantizar que el Estado mexicano retome el control de las aduanas, y “a quien haya que mover se le va a mover”.

Cuestionado sobre el impacto de la pandemia en el comercio, reconoció que sí se ha tenido un impacto negativo en la recaudación de impuestos en aduanas, por la disminución de los volúmenes de comercio, pero las cifras las informarán al Congreso en las finanzas públicas.

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