El gasto del consumidor, que representa el 70 por ciento de la economía de Estados Unidos, se está deteniendo por el nuevo coronavirus, pero no antes de que los estadounidenses se abastezcan de las prioridades, que van desde frijoles horneados hasta cerveza.

“Hay una fuerza increíble en los bienes de consumo envasados”, asegura el analista de corretaje de Stifel Michael Kobrick, quien rastrea datos de Information Resources. Pero hay “un gasto decreciente en artículos discrecionales a medida que los consumidores lidian con la respuesta prolongada al virus”.

Algunas compañías, como Walgreens Boots Alliance, dicen que las ventas comienzan a disminuir después de la fiebre inicial. Y Visa dijo esta semana que el gasto en tarjetas de crédito en Estados Unidos cayó 4 por ciento solo en marzo.

Mark Vitner, economista sénior de Wells Fargo Securities, dice que parte de ese retroceso será temporal: “deberíamos ver al menos una inversión corta y aguda una vez que pasemos a lo que sea la nueva normalidad”.

Mientras tanto, esto es lo que los estadounidenses han estado recogiendo –y dejando– en los estantes.

1. Comida

¿Cuándo fue la última vez que las papas instantáneas fueron un artículo tan movido? A medida que los consumidores intentaban llenar sus gabinetes en casa con alimentos que pudieran durar un tiempo –ante la posibilidad de la cuarentena–, los más vendidos eran productos básicos como leche en polvo, frijoles horneados, harina y papas instantáneas, según Stifel.

El aumento en las ventas de alimentos es la otra cara de la disminución de las ventas de restaurantes, ya que miles de ellos han dejado de servir ante las órdenes del gobierno o los avisos de salud. Los consumidores se abastecieron y se prepararon para largas estadías antes de regresar a las tiendas.

2. Cuidado de la salud

Los estadounidenses se toman mucho más en serio la atención médica y la higiene, comprando jabón de manos, pañuelos faciales y guantes a más del doble de las tasas del año anterior.

Uno de los artículos más populares han sido los termómetros personales, que casi han cuadruplicado las ventas del año anterior. Los termómetros dan a las personas una indicación rápida de si tienen un síntoma clave del virus.

3. Trabajo desde casa

El trabajo desde casa y el confinamiento han resultado en que los consumidores se alejen de algunos productos que usaban para la oficina.

Las ventas disminuyeron para una variedad de cosméticos, fragancias, lociones de afeitar para hombres, calcetines y betún. ¿Y quién va a la playa? Si bien algunas vacaciones de primavera han violado las pautas de distanciamiento social en Florida, las ventas totales de bronceadores se han desplomado.

4. Acaparamiento de papel

Si hay algo que los consumidores estadounidenses recordarán de sus compras en marzo, es el esfuerzo frenético por comprar y– para algunos, acumular– productos de papel, especialmente papel higiénico. Las tiendas de comestibles racionaron las compras, antes de que las estanterías se quedaran vacías. La demanda de Charmin, una marca de Procter & Gamble, ha aumentado tanto, tan rápido, que los minoristas han sido asignados, lo que significa que reciben una fracción de su pedido habitual.

Datos de Stifel sugieren que ahora puede haber un poco menos de compras de pánico.

5. Cerveza, vino

Si bien los funcionarios de salud han sostenido que beber alcohol no es una forma útil de hacer frente al brote de virus, los estadounidenses siguen su propio camino. Las ventas de cerveza, vino, licores y productos relacionados obtuvieron grandes ganancias, ya que los consumidores beben en sus hogares en lugar de en bares o discotecas. El cannabis, no rastreado aquí, también ha sido un gran beneficiario.

Los analistas advierten que estas tendencias podrían no durar.

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