La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos mejoró este miércoles sus previsiones de crecimiento económico del país al 7 por ciento en 2021, frente al 6.5 por ciento calculado en marzo, y decidió dejar sin cambios la tasa de interés, cercana al 0 por ciento, a pesar del repunte de la inflación.

Tras su reunión de dos días, el Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, en sus siglas en inglés) explicó en un comunicado que gracias al progreso en la campaña de vacunación en EE.UU., que ha reducido la propagación de COVID-19, y al “fuerte apoyo político” del Gobierno, los indicadores de actividad económica y empleo “se han fortalecido”.

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Es por eso que el banco central estadounidense subió 5 décimas sus proyecciones de crecimiento de EE.UU. para 2021 hasta el 7 por ciento y dejó las previsiones de la tasa de desempleo en el 4.5 por ciento.

Para el próximo año, las expectativas de desarrollo económico, según la Fed, serán del 3.3 por ciento.

Tras la divulgación de su comunicado a las 14:00 h local al término del encuentro de dos días, el presidente de la Fed, Jerome Powell, ofrecerá una rueda de prensa.

Respecto a la tasa de interés, la Fed optó por mantenerlos al mismo nivel, en el rango de entre el 0 por ciento y el 0.25 por ciento, pese al repunte de la inflación, que se disparó en mayo hasta registrar un alza interanual del 5 por ciento, la mayor desde 2008.

De este modo, el tipo de referencia se queda en el mismo nivel en el que ha estado desde marzo de 2020, cuando el banco central estadounidense implementó dos bajadas de los tipos por los efectos de la pandemia de COVID-19 en la economía de EE.UU.

En su análisis, el FOMC reconoció que la inflación “ha aumentado”, pero lo atribuyó “en gran parte a factores transitorios”.

Esta lectura coincide con la de la secretaria del Tesoro de EE.UU., Janet Yellen, que precisamente insistió este miércoles que el repunte de precios en el país es “temporal” y responde a factores “transitorios”, especialmente asociados a la reactivación de la economía tras el golpe asestado por la pandemia de coronavirus.

Powell también ha considerado en repetidas ocasiones que este rebote de precios es transitorio y responde a la reapertura de la actividad económica a medida que los casos de COVID-19 continúan su sostenido descenso en EE.UU.

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