El FMI aclaró que se canceló el acuerdo previo, alcanzado en 2017 por 86 mil millones de dólares, y que las autoridades mexicanas pidieron tratar como “precautorio” el nuevo convenio, que contempla cerca de 44 mil 563 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), un activo creado por la organización para complementar las reservas.

El organismo destacó “las políticas muy fuertes” que han ayudado a México a navegar el “complejo ambiente externo”, como la política fiscal que ha detenido el incremento de la ratio de deuda pública en los últimos dos años, la “ceñida” política monetaria para controlar la inflación y las “sólidas” supervisión financiera y regulación.

Sin embargo, la economía mexicana permanece expuesta a riesgos externos, como la volatilidad en los mercados financieros globales, incrementos en la prima de riesgo y un “agudo” retiro de capital en los mercados emergentes, advirtió David Lipton, primer subdirector gerente del FMI.

“También (hay) una continua incertidumbre sobre la relación comercial entre México y Estados Unidos. El nuevo acuerdo de la LCF seguirá jugando un papel importante para apoyar la estrategia macroeconómica de las autoridades al proveer de un seguro contra los riesgos de cola y apoyando la confianza en el mercado”, dijo Lipton.

El convenio, alcanzado el viernes pasado, es “un reconocimiento a la solidez del marco de políticas macroeconómicas” de México, afirmaron la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SCHP) y el Banco de México (Banxico) de manera conjunta en otro comunicado este lunes.

“Cabe señalar que, a pesar de haber experimentado periodos de alta volatilidad en el pasado, México nunca ha hecho uso de los recursos de la LCF y las autoridades mexicanas siguen considerando este instrumento financiero como precautorio para riesgos externos imprevistos”, precisó el boletín de prensa.

La dependencia federal y Banxico mencionaron que la Comisión de Cambios de México revisará el nivel de acceso de la línea de crédito dentro de un año para analizar el panorama de riesgos y realizar una reducción, si se justifica.

El Gobierno mexicano, añadieron, cumple “todos los criterios de calificación” para acceder, en caso necesario y de forma incondicional, a los recursos disponibles en esta línea de crédito.

En el análisis del acuerdo que difundió el FMI, la organización financiera destaca como factor de incertidumbre la falta de ratificación del nuevo Tratado comercial de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), pendiente de aprobación en el Congreso estadounidense y el Parlamento canadiense.

También señala que persiste la “amenaza” de los aranceles de hasta 25% que Washington amagó con imponer a los productos mexicanos en mayo de 2019 para presionar al Gobierno de México para un mayor control de los flujos migratorios de Centroamérica a la frontera con Estados Unidos.

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