Las ganancias del cibercrimen a nivel mundial superan las del narcotráfico, declaró Adrián Acosta, oficial de Cibercrimen en la Oficina Regional de Interpol para América del Sur.

El especialista detalló que los ciberataques que redireccionan las cuentas bancarias dejan a los delincuentes alrededor de 60 mil millones de pesos al año.

“El BEC (Business Email Compromise o Email Corporativo Comprometido) es un delito que va en crecimiento y que cada vez obtiene más ganancias para los criminales”, dijo en entrevista para Milenio.

Tras participar en el Congreso de Ciberseguridad e Inteligencia 2019, Acosta señaló que los principales sectores afectados por la creciente modalidad criminal son el financiero y de industria, siendo que este último engloba a la banca, servicios públicos, energía y medios de comunicación.

Además del BEC, el uso del malware (software malicioso) y el ransomware (secuestro de datos), son los métodos más utilizados para el cibercrimen.

Tan solo en 2018, el ransomware se hizo de 12.8 millones de pesos, y el malware de 52 millones en todo el mundo, de acuerdo con el reporte Riesgos Cibernéticos y de Ciberseguridad 2019 de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Otro delito cibernético creciente es el criptojacking o extracción de monedas digitales con el que los ciberdelincuentes secuestran recursos por medio de criptomonedas.

Dada la escasa legislación en México sobre el tema, Adrián Acosta recomienda a México adherirse al Convenio de Budapest sobre la ciberdelincuencia, al que pertenecen 61 países.

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