El Presupuesto de Egresos para 2021, aprobado por el Congreso de la Unión, tendrá dos pendientes, el de dar mayores recursos para atender la emergencia sanitaria, así como un reducido gasto para impulsar la reactivación económica.

Expertos consultados por Excélsior coincidieron en que el presupuesto del próximo año se centra en atender los programas prioritarios del gobierno y las inversiones de proyectos insignia, pero deja descobijado al sector educativo, a los organismos autónomos y a las entidades federativas, incluso se desconoce de dónde provendrán recursos para la compra de potenciales vacunas para el covid-19.

Los diputados acordaron un presupuesto de 6 billones 295.7 millones de pesos para 2021, con reasignaciones en diversos rubros. Recortaron 2 mil 207 millones de pesos al gasto de ramos autónomos, de 23 millones al Tribunal Federal de Justicia Administrativa y de 200 millones a la Secretaría de Educación.

Te puede interesar: SHCP concreta permuta de bonos por 44,078 millones de pesos 

Su reasignación se concentró principalmente en la Secretaría de Bienestar, con una ampliación de su gasto en mil 754.4 millones de pesos más; un incremento de 400 millones de pesos para la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, 200 millones a entidades federativas -en el Ramo General 25, para educación básica, normal, tecnológica y de adultos– y 53 millones de pesos a la Secretaría de Gobernación.

CLARIDAD

La directora de Gasto Público del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), Sunny Villa, dijo que la reasignación de más de mil millones de pesos a Bienestar no se especifica para qué será utilizada.

Se argumentó que se apoyará a los adultos mayores, pero no a la atención a la niñez o a la equidad de género, no está claro qué se va a atender”, comentó Villa.

Héctor Magaña, profesor de Contabilidad y Finanzas de la Escuela de Negocios del Tec de Monterrey, dijo que si bien es importante atender las necesidades de personas que están desprotegidas ante la crisis económica y como ayuda a la sociedad necesitada, se desatienden rubros en materia de generación de infraestructura que se podría traducir a largo plazo en fuentes de trabajo para apoyar a los que perdieron su empleo.

Dejaron de percibir flujos importantes la SEP y sorprende que no se invertirá en infraestructura educativa para mejorar las condiciones de las clases, particularmente a distancia, en una época en donde no se sabe cuándo se volverá a las clases presenciales.

Otro de los que resultaron perdedores son varios autónomos, entre ellos, el Instituto Nacional Electoral, sobre todo porque el siguiente año tendremos las elecciones más grandes del país”, dijo el investigador.

Villa abundó que la falta de recursos para las Participaciones de los estados los limitará en atender la emergencia, lo cual es un problema grave, pero también una invitación a que se pongan a recaudar.

FIDEICOMISOS

Los analistas comentaron que no hay claridad sobre el ejercicio de los recursos de los fondos y fideicomisos extinguidos, como tampoco de dónde se obtendrá dinero para la compra de vacunas el siguiente año ni para la infraestructura en el sector salud que se requiere.

El gobierno tiene la perspectiva de crecer 4% en 2021, pero ante la falta de estímulos a la inversión resulta optimista. Con lo que se acordó en el presupuesto será complicado llegar a esa meta, en el Tec de Monterrey estimamos un crecimiento de entre 2 y 3% para el siguiente año”, puntualizó Magaña.

Si no se destina el gasto a programas que sean productivos todavía queda ese pendiente tanto del crecimiento como de la reactivación económica y atención a la salud”, refrendó Villa.

Publicidad