El gobierno federal planea añadir más recursos humanos a sus operaciones en 2022. En suma, en el próximo ejercicio fiscal se agregarán 42,622 plazas a la nómina del sector público, lo que representa un crecimiento de 3% y el incremento más grande en la burocracia en lo que va de la presente administración.

De acuerdo con el Analítico de Plazas del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2022 (PPEF), el siguiente año el número de servidores públicos pasaría de un millón 451,161 a un millón 493,788. Este crecimiento superaría los aumentos observados en 2021 y 2020, cuando la burocracia se incrementó en 23,505 y 19,700 plazas, respectivamente.

El crecimiento de la burocracia planteado para el 2022 se concentraría en los renglones de Salud y Defensa Nacional, lo que compensaría recortes programados en las plantillas de Seguridad y Protección Ciudadana, Educación Pública y Comunicaciones y Transportes.

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Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa, opinó que el crecimiento de la nómina del gobierno no es malo cuando se enfoca en tareas necesarias y para cubrir un déficit de personal, como el caso del sector salud.

“Esperemos que no sea un gasto administrativo, sino una inversión en nómina, en personal operativo que es diferente al administrativo. En principio se observa bien porque sí requerimos más personal de medicina y enfermería, eso no está mal”, apuntó la especialista.

Según el PPEF 2022, los aumentos más altos de la burocracia en términos absolutos serán en la Secretaría de Salud (SS), que operará con 16,000 plazas más y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que incrementaría en 15,190 sus puestos de trabajo. Ambas dependencias concentran el 73% del crecimiento programado.

“Hay un crecimiento importante en el número de plazas, principalmente lo vemos en áreas que tienen que ver con lo militar, en la Secretaría de Marina y en la Secretaría de la Defensa Nacional, un poco reflejando los roles que este gobierno le está dando a esas secretarías, que pasaron de ser dependencias encargadas de la seguridad a ser áreas que ahora son constructoras y se encargan de temas administrativos”, explicó Ignacio Camacho, consultor de Integralia Consultores.

La Sedena, además de sus funciones naturales, tiene a su cargo la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (Santa Lucía), una parte del Tren Maya y algunas sucursales del Banco del Bienestar y cuarteles de la Guardia Nacional, destacó el especialista.

En tanto, el analítico de plazas del Paquete Económico 2022 mantiene una respuesta a la pandemia con un aumento de contrataciones de personal médico. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) son otras entidades que explican el aumento en el número de servidores públicos para el siguiente año, con un incremento de 7,474 y 6442 plazas, respectivamente.

“El gobierno desde el principio dijo que quería formalizar y basificar muchos empleos. De alguna forma están cumpliendo con lo que se esperaba, tenemos un incremento en la Secretaría de Salud de 16,000 plazas, que es bastante, es un aumento de 23% y significativo. Me parece algo positivo, este gasto en salud en cuanto al personal es algo necesario”, subrayó Ignacio Camacho.

Por su parte, Mariana Campos cuestionó la viabilidad del crecimiento de la plantilla laboral ante la debilidad de ingresos que enfrenta la actual administración. “La preocupación es que el Paquete Económico trae previsto un crecimiento en los ingresos que vemos difícil que se materialice con los supuestos que han transparentado. El problema es ése y la nómina no es cualquier cosa, es algo permanente”.
Los perdedores en los ajustes

En el polo opuesto, el gobierno realizará ajustes en otras áreas que implican una reducción total de 6,673 plazas. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana abarca el 63% de los recortes programados en la Administración Pública Federal para el 2022.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) son las otras dos dependencias que tendrán los recortes en términos absolutos más marcados. La primera reducirá su plantilla en 1,504 plazas; la segunda, en 496 puestos de trabajo.

“Creo que han recortado en áreas donde sí se podía recortar y han ampliado en renglones donde no está mal; en cuestiones de seguridad sí se necesitaba más personal. El tema es que están aumentando personal y no sabemos si se van a dedicar realmente a tareas de seguridad o de qué, porque como ya vimos, estas secretarías están tomando otro tipo de funciones. En SCT recortan ligeramente, pero esto tiene que ver con que se le da funciones de marina mercante a la Secretaría de Marina”, expuso Ignacio Camacho.

Aunque en la administración pública hay margen para reducir plantilla, el consultor consideró que los incrementos en la burocracia no son malos, siempre y cuando se justifiquen y respondan a necesidades primordiales. “Es complicado saber a dónde se van a dirigir estas plazas, si van a fortalecer la Guardia Nacional o si van a estar haciendo trabajo de construcción, que no tendría mucho sentido. En teoría, si las plazas que aumentaron mucho se destinan a las labores que se requieren en este país, es un crecimiento que se justifica”.

En eso coincidió Mariana Campos, al enfatizar que el sector salud es el claro de ejemplo de cuando el crecimiento de la nómina de gobierno se justifica. “Será bueno si va a resarcir faltantes. Necesitamos policías, médicos y enfermeras, abona a cumplir con los derechos, pero no se pagan solos y el gobierno está obligado a trabajar en la parte fiscal para que haya disponibilidad en el mediano y largo plazo”.

En ese sentido, la especialista de México Evalúa puntualizó que el gobierno debe tomar en cuenta de qué manera cubrirá los costos del incremento en las plazas.

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