El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, advirtió que una confrontación militar con Irán colapsará la economía global y rechazó que haya ordenado el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, ocurrido en el consulado saudita en Estambul hace casi un año.

En una entrevista al programa 60 Minutes de la cadena estadunidense CBS, Salman se pronunció a favor de una solución política y pacífica con Irán, país al que responsabiliza de los ataques contra sus instalaciones petroleros del pasado día 14, advirtiendo que una confrontación colapsaría la economía global.

El príncipe heredero consideró que un conflicto armado entre Arabia Saudita e Irán podría aumentar a “números inimaginablemente altos” los precios internacionales del crudo, ya que por el Golfo Pérsico, concretamente por el Estrecho de Ormuz, transita gran parte de los suministros de crudo global.

“La región representa alrededor del 30 por ciento de los suministros de energía del mundo, alrededor del 20 por ciento de los pasajes comerciales mundiales, alrededor del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial”, dijo el príncipe heredero.

Imagina, agregó Salman, que estas tres cosas se detienen. Esto significa un “colapso total de la economía global”, y no solo de Arabia Saudita o los países del Medio Oriente, sino de todo el mundo, por ello insto tomar “medidas firmes para disuadir a Irán y evitar que la situación se intensifique aún más”.

El heredero al trono saudita también expresó su apoyo a la conclusión del secretario de Estado estadunidense, Mike Pompeo, de que los ataques del 14 de septiembre contra las instalaciones petroleras de la empresa estatal Aramco fueron un acto de guerra por parte de Irán.

Estados Unidos, Arabia Saudita y otras potencias europeas han culpado de los ataques con drones contra las instalaciones de Aramco, aunque Teherán los ha negado de manera rotunda y ha exigido pruebas de los ataques, cuya responsabilidad se han atribuido los rebeldes Al Houthi de Yemen.

En la entrevista exclusiva con el programa de 60 Minutes, el príncipe heredero admitió su responsabilidad en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi dentro del consulado de Arabia Saudita en Estambul el 2 de octubre de 2018, pero reiteró de manera tajante que los haya ordenado

“Absolutamente no”, respondió Salman, cuando se le preguntó directamente si ordenó el asesinato de Khashoggi, aunque dijo que asumía toda la responsabilidad, “ya que fue cometido por personas que trabajan para el gobierno saudita”.

El ex columnista del diario The Washington Post fue asesinado el pasado 2 de octubre dentro del consulado de su país en Estambul a manos de presuntos agentes enviados por Riad, una muerte que, según el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, fue ordenado por “el más alto nivel” del gobierno saudita.

Publicidad