Podemos correr, pero no escondernos, al menos no del SAT (Servicio de Administración Tributaria), en especial hoy en día con la digitalización de los procesos.

Aunque hablar de impuestos sea un tema que preferimos evitar, lo mejor es estar enterados de nuestras obligaciones fiscales porque tarde o temprano tendremos que cumplirlas.

Platicamos con Rubén Herrero, presidente de Impuestum Contadores, empresa especializada en el pago de impuestos, quien nos explicó conceptos básicos del fisco y qué hacer cuando comenzamos a trabajar como empleados de una empresa (asalariados) o profesionistas que prestan servicios por honorarios –además, nos compartió casos de fraude y malas prácticas.

Hay que empezar diciendo que el SAT es una dependencia de gobierno cuya función es vigilar la actividad económica del país, y que los contribuyentes podamos realizar correctamente el pago de impuestos, basados en un régimen fiscal (conjunto de reglas y obligaciones).

Ok, pero, ¿qué pasa si no pago impuestos?

“Pagar impuestos es una obligación constitucional, viene en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Mexicana. Todos los mexicanos estamos obligados a contribuir para los gastos de la entidad donde se radique”, apuntó Rubén, para después advertir que no hacerlo podría considerarse defraudación fiscal.

El delito de defraudación fiscal se sancionará con las penas siguientes:

Con prisión de tres meses a dos años, cuando el monto de lo defraudado no exceda de $1,221,950.00. 

Con prisión de dos años a cinco años cuando el monto de lo defraudado exceda de $1,221,950.00 pero no de $1,832,920.00. 

Con prisión de tres años a nueve años cuando el monto de lo defraudado fuere mayor de $1,832,920.00.

Esto no quiere decir que vas a ir a la cárcel mañana por no cumplir con tus impuestos, pero inevitablemente, como pasa cuando dejas de pagar tu tarjeta de crédito, tendrás sanciones que en este caso no son intereses, sino multas y recargos.

Los primeros en llegar, junto con una serie de avisos, son los recargos que se calculan a razón del 1.47% de los impuestos que debas por cada mes de retraso y son acumulables. El monto se actualizará desde la fecha que debió realizarse el pago hasta que se efectúe. Si continúas sin declarar y pagar en tiempo y forma, o con errores, podrías hacerte acreedor a multas de miles de pesos.

Posterior a esto, las autoridades fiscales tendrían permiso de asegurar tus bienes hasta que saldes tu deuda, desde la pieza de arte contemporáneo que compraste en una feria de arte, hasta inmuebles y cuentas bancarias. No es cualquier cosa.

Para ir a prisión tendrías que haber hecho más que no cumplir con tus impuestos, delitos como evasión o elusión fiscal, por ejemplo con la adquisición de facturas fantasma (de compras que nunca se realizaron).

“Un cliente nos buscó [a Impuestum] porque tenía una empresa que dejó de operar y se la había prestado a su contador, pero él la usó para vender facturas, y aunque ya lo demandó por fraude, el problema continúa siendo del dueño de la empresa”, nos contó Rubén.

Aprende a llevar correctamente tus impuestos

Si vas a comenzar a trabajar en una empresa y te van a pagar por nómina únicamente debes preocuparte por firmar un contrato en el que se especifiquen tus obligaciones y derechos, y también los del patrón. Si percibes menos de $400 mil pesos al año, la compañía está obligada a realizar tu declaración anual, si ganas más de esta cifra tendrás que hacerlo tú, al igual que si cambiaste de empleo en un mismo año.

“Cuando una empresa contrata empleados debe cumplir con la Ley Federal del Trabajo y calcular los impuestos de los mismos, retener ese dinero y pagarlo al fisco”, nos dijo Rubén. “Las personas físicas (los contribuyentes) tributan a través de una tarifa que va del 0% al 35%. Entre más ganan, más impuestos deben pagar”.

Otra manera en que las empresas pueden contratar colaboradores es a través de un contrato de prestación de servicios profesionales, o sea, por honorarios. El profesionista tendrá que extender un CFDi (comprobante fiscal digital por internet) por el cobro de sus servicios más el 16% de IVA. “En este caso el trabajador actúa como recaudador de impuestos”.

De esos ingresos la ley permite deducir gastos que se hayan realizado para llevar a cabo un trabajo o que una empresa pueda funcionar, por ejemplo, la compra de computadoras o la renta de un despacho.

Hay que tener en cuenta que para que un gasto mayor a $2,000 pesos pueda ser deducible de impuestos debe ser pagado con transferencia electrónica, tarjeta o cheque. En el caso de la gasolina, cualquier monto debe pagarse con tarjeta bancaria o monedero electrónico.

“Las deducciones y gastos superiores a los ingresos, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público los repone con IVA a favor que se puede acreditar para meses siguientes, o pedir devolución del mismo”, conforme Rubén. “Deducciones personales, como seguros de gastos médicos mayores, consultas con el dentista y colegiaturas pueden ingresarse a la declaración anual y generar un impuesto a favor. Aunque recibas tu pago por nómina es posible tener acceso a la devolución de impuestos”.

¿Puedo no involucrarme con el SAT?

La mayoría de las veces los profesionistas eligen poner el manejo de sus impuestos en manos de un contador, pero si de plano no quieres meterte en temas fiscales, puedes elegir trabajar por honorarios asimilados a salarios, una modalidad en la que el jefe se encarga de pagar los impuestos por el empleado como si se encontrara en nómina.

El SAT sabe (casi) todo lo que haces

“Gracias a la tecnología el SAT captura toda la información de los recibos que emiten las personas, así que si realizas cualquier mala práctica tarde o temprano te va a caer el fisco”, nos advirtió el director de Impuestum. “Anteriormente era común no pagar impuestos porque todo se llevaba a papel, entonces, para realizar una auditoría tenían que visitarte en persona y revisar tus números y declaraciones, ahora todo es por medio de la computadora”.

El fisco tiene conocimiento de las operaciones que realizamos. Para ponernos un ejemplo Rubén nos contó sobre uno de sus clientes cuya esposa recibió invitaciones del SAT a pagar impuestos sobre la renta por el dinero en efectivo que había sido depositado a su cuenta durante el último año, aunque este no provenía de un ejercicio laboral.

Quiero hacer borrón y cuenta nueva

“La ley fiscal indica que si una persona está inscrita en el Registro Federal de Contribuyentes, y ha cumplido con sus obligaciones fiscales, la autoridad puede pedir revisión de hasta cinco años atrás, pero, si esta persona tiene un desorden en sus declaraciones, se puede auditar hasta 10 años atrás”.

No cabe duda que cada vez hay más actualizaciones en materia de impuestos, Rubén nos platicó que una de las más recientes es que “se podrá facturar directamente desde las terminales bancarias al momento de realizar cualquier compra”.

Las llamadas facturas instantáneas se emitirán en el punto de venta en pocos segundos, al pagar con tarjeta de débito o de crédito, sin la solicitud de datos personales. Esto a partir de los primeros cuatro meses de 2020.

El comprobante de pago contendrá un código QR con el que se podrá verificar la factura generada, el código QR contendrá:

La URL de acceso al servicio donde muestra los datos del comprobante. 
Folio Fiscal del comprobante. 
RFC del emisor. 
RFC del receptor. 
Total del comprobante. 
Ocho últimos caracteres del sello digital del emisor del comprobante.

“Últimamente el tema fiscal ha cobrado relevancia porque los gobiernos necesitan cada vez más el financiamiento. Incluso se han propuesto leyes para que la evasión sea penal y la defraudación fiscal se considere delincuencia organizada”.

Aunque contemos con un contador de nuestra confianza, es recomendable consultar el estatus de nuestra relación con el SAT en línea. Cualquier persona con firma electrónica y contraseña puede hacerlo. Si olvidaste estos datos es necesario revocar tu firma y tramitar una nueva. 

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