La semana pasada el Fondo Monetario Internacional (FMI) se despachaba con un titular en su blog nada reconfortante: “Suena la alarma en los préstamos apalancados”. Pero no sólo está creciendo de manera exponencial esta deuda, sino en general todos los bonos de mayor riesgo, hasta el punto de que en EEUU, principal mercado mundial, el total de la deuda basura duplica ya el montante que había en 2007, justo antes del estallido de la crisis.

De acuerdo con un análisis de Bank of America Merril Lynch, el volumen de préstamos apalancados de EEUU ha aumentado un 123% desde 2010 y ahora mismo coincide con el volumen de los bonos de alto rendimiento en EEUU, es decir, unos 1,1 billones de dólares. De este modo, el volumen combinado de deuda de mayor riesgo es de 2,26 billones de dólares, cifra que se compara con los 1,2 billones que había en 2007.

Markus Allenspach, jefe de Investigación de Renta Fija de Julius Baer, no obstante, hace un cierto llamamiento a la tranquilidad, ya “no vemos crisis crediticia”. De hecho, la encuesta de la Fed “muestra una flexibilización de los estándares de crédito, no una restricción”.

Allenspach señala que el mensaje enviado por el FMI la semana pasada sobre los préstamos apalancados “no fue reconfortante”

“Hacer sonar la alarma en los préstamos apalancados” fue el titular no tan reconfortante del blog del Fondo Monetario Internacional (FMI) el jueves. El mensaje llegó justo cuando el rendimiento del índice Bloomberg Barclays de ‘highyield’ en EEUU superó la barrera del 7% por primera vez desde julio de 2016. En términos de rendimiento total, el índice bajó un 2,8% desde su punto máximo el 2 de octubre y en un año se mantiene sin cambios.

La semana pasada, el FMI avisaba de que espera que la emisión global de préstamos a compañías que ya están fuertemente endeudadas o que tengan calificaciones crediticias débiles sea de alrededor de 750.000 millones este año, tras marcar un récord de 788.000 millones en 2017. Diez años después de la crisis financiera mundial, los inversores vuelven a tomar más riesgos para buscar fuentes de alto rendimiento en respuesta a una década de bajos tipos de interés, señalaba la institución que dirige Christine Lagarde.

Un préstamo apalancado es un préstamo sindicado en el que el acreedor tiene un índice de apalancamiento (deuda neta respecto a EBITDA) de cuatro veces o más, y generalmente se califica como grado de sub-inversión.

Publicidad